Desastres

Familia se salvó por segundos de quedar enterrada en su casa

Derrumbe en Pacayas dejó hogar inhabitable; todo se perdió entre el barro

Meylin Serrano, su novio, su hermana de 28 años y su hijo de seis vivieron una pesadilla, la madrugada de este viernes, cuando un derrumbe casi las deja sepultadas dentro de su casa, en Los Ángeles de Pacayas de Alvarado, en Cartago.

En la madrugada y bajo el fuerte temporal de esta semana, se despertaron por los retumbos que se escuchaban.

“Mi novio se había quedado con nosotros; nos levantamos (por los estruendos que escucharon) y, por la ventana que da al paredón, vimos que estaba bajando mucha tierra.

Al ratito, mi hermana abrió la puerta para salir; yo estaba viendo por la ventana, mi novio estaba por el comedor y mi hijo estaba durmiendo. Mi hermana me dijo ‘mejor córrase’. Caminé tres pasos hacia atrás, sonó un estruendo muy grande y nos sacó casi como voladas; el mueble, que lo corrió la pared, nos hizo tiradas al corredor y a él lo lanzó al comedor”, relató Serrano.

El derrumbe del paredón inundó de barro su casa. El novio de la mujer corrió a sacar al chiquito, quien se mantenía durmiendo en uno de los tres cuartos de la vivienda. La Cruz Roja llegó al lugar, los sacó y los valoró.

“A la que trasladaron al hospital fue a mi hermana por un fuerte golpe en la rodilla (se le regó el líquido). Los vidrios del ventanal, al quebrarse, cortaron un poco a mi novio. En el cuarto donde estaba mi hijo, gracias a Dios no llegó nada. Ese paredón que se nos vino encima estaba a un metro de la casa. Fue una fuerza que no sé explicar, que nos hizo levantadas, pero creo que fue Dios el que nos sacó de ahí”, relató la Serrano.

Ese día, relató la mujer, su hermana, funcionaria del Hospital Calderón Guardia, no pudo ir a trabajar porque había llovido mucho en la zona y no había paso por unos derrumbes que se presentaron en el sector de El Presidio.

Al otro día, el sábado, la familia se fue observó que el derrumbe dañó el 75% de la casa y la vivienda quedo inhabilitable. Todavía había deslizamientos de tierra en el lugar.

“Fui a la casa, con varias personas, para tratar de sacar algo bajo nuestro propio riesgo por el peligro que había. En diez minutos, lo que pude sacar fue la ropa y los documentos porque la verdad sí era muy riesgoso estar ahí. Lo que fue electrodomésticos, camas, cobijas, muebles, todo eso se perdió, la casa está toda llena de barro. Teníamos una pecera grande pero el terraplén la reventó; solo el perrito sí pudimos rescatar”, explicó.

Esta familia necesita ayuda para poder alquilar una casa, comprar todo lo que necesitan y comida.

“Son pruebas muy duras que nos ha tocado vivir. Hace dos años, perdimos a nuestra mamá que era la cabeza de hogar, hace dos meses operaron a mi hijo que estuvo al borde de la muerte y ahora esta situación. Estamos en shock, pero estamos seguras de que, con la ayuda de Dios, vamos a salir adelante. Estamos un poco golpeadas, pero estamos con vida porque logramos salir, tengo a mi hijo; nuestra fe es inquebrantable, a pesar de lo doloroso que es quedarnos sin nada”, relató.

La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) reportó este sábado que los fuertes aguaceros dejaron viviendas anegadas en los cantones de Turrialba, Guatuso y San Carlos.