Carlos Soto Campos.   5 junio
Decomisos de cambute y pepinos de mar en Sámara, Nicoya. Cortesía de Ministerio de Seguridad Pública

El Servicio Nacional de Guardacostas y el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) decomisaron 180 kilos de pepinos de mar y cambutes que se mantenían en un centro de acopio de Sámara, en Nicoya, Guanacaste.

Se trata, específicamente, de 157,4 kilos de cambute, cuya pesca y venta están prohibidas en el país y 22,8 de pepino de mar, otra especie restringida.

Por este asunto y bajo la dirección de la Fiscalía de Nicoya se detuvo al dueño del local, un hombre de apellido Morales que posee antecedentes por pesca ilegal y portación ilegal de armas de fuego.

El local en el que operaba el hombre tenía los permisos de funcionamiento de Incopesca y Senasa vencidos desde hacía un año.

El sujeto fue remitido a la Fiscalía de Flagrancia de Santa Cruz, Guanacaste, pero luego fue liberado. Según informó la oficina de prensa del Ministerio Público a La Nación, “se constató que se encontraba en cuarentena y debía cumplir esa medida”.

“Una vez que pase el período de confinamiento, la Fiscalía citará a Morales para tomarle la declaración indagatoria y definir la posibilidad de solicitar medidas cautelares; mientras tanto, la investigación avanza con la recolección y análisis de pruebas, dentro de la fase preparatoria”, se detalló en un correo electrónico.

Según la versión de las autoridades, expertos en biología marina de la Unidad Ambiental de Guardacostas determinaron que para la extracción de esa cantidad de cambute se requirió la captura de unos 700 especímenes, lo que afectaría el ecosistema marino.

El artículo 1 del acuerdo del Incopesca AJDIP/153-2000 prohíbe de forma permanente la captura y extracción de toda especie de cambute e indica que “las diversas especies de cambute, son muy vulnerables al esfuerzo de pesca, constituyendo poblaciones relativamente pequeñas de muy lenta reproducción, lo que ha repercutido en una disminución significativa del recurso.”

Los pepinos de mar son también importantes componentes del ecosistema marino, pues según las autoridades “son organismos encargados de la renovación y limpieza de los sedimentos del fondo marino”. Su extracción solo se puede dar bajo licencias de Incopesca.

“La pesca del pepino de mar es sumamente restringida y las licencias para explotarlo las extiende el Incopesca bajo estrictos estudios científicos, pero en la actualidad no se están otorgando, pues es una de las especies marinas más amenazadas en toda América Latina”, agregó Seguridad Pública.

Según el artículo 141 de la Ley de Pesca y Acuicultura, será sancionado con pena de multa de diez a cuarenta salarios base quien pesque en épocas y zonas de veda o pesque especies vedadas con permiso, licencia o autorización de pesca o sin estos, en aguas interiores, en el mar territorial o en la zona económica exclusiva.

Dicha norma incluye, en la definición de actividad pesquera, los “actos relacionados con la pesca científica, comercial, deportiva o de acuicultura, así como los procesos de aprovechamiento, extracción, transporte, comercialización e industrialización y la protección de los recursos acuáticos pesqueros".