Eillyn Jiménez B.. 3 agosto
La Fuerza Pública resguardó la vivienda en la que se dio el crimen. Foto: Raúl Cascante, corresponsal GN
La Fuerza Pública resguardó la vivienda en la que se dio el crimen. Foto: Raúl Cascante, corresponsal GN

Varios sujetos armados irrumpieron en una casa y mataron a balazos a un guarda de seguridad del Hospital Tony Facio, en Limón centro.

El homicidio se registró pasadas las 8:30 p. m. de este jueves 2 de agosto, cuando el fallecido, identificado como José Eduardo Villalobos Arrieta, de 52 años, se encontraba en el corredor de su vivienda, ubicada en La Bomba de Matama, Limón.

De acuerdo con la versión que maneja la Policía Judicial, los dos pistoleros salieron de la maleza que rodea la propiedad, ingresaron a esta y le dispararon dos veces en la cabeza, para luego huir del sitio sin dejar rastro.

“El fallecido se encontraba en una silla en el corredor de la vivienda cuando fue atacado. Hasta ahora no está claro el móvil del homicidio, ni se sabe nada de los sospechosos. En el sitio los agentes recolectaron evidencia balística y otros indicios para la investigación”, manifestó la vocera del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Marisel Rodríguez.

Cuando los paramédicos llegaron al lugar, la víctima mortal ya no presentaba signos vitales, por lo cual se le declaró como fallecido.

Aparentemente, Villalobos fue testigo en un juicio por un doble homicidio; sin embargo, su declaración giró en torno a las labores de seguridad en el centro médico limonense para resguardar a otra persona que resultó herida el día de ese crimen. Por ese caso ya se dictó sentencia, aunque debe realizarse un nuevo debate para juzgar a otras personas que al parecer participaron en el hecho.

“Se desconoce si el crimen está vinculado a un caso específico, se ha presumido que era testigo de un juicio; no obstante, esto no ha sido confirmado todavía, no se puede decir que el móvil de este homicidio haya sido por esa razón”, aseguró Rodríguez.

La funcionaria judicial agregó que no se ha determinado que el fallecido haya sido víctima de amenazas en días anteriores.

El encargado de seguridad no tenía antecedentes judiciales y su pareja sentimental, quien se encontraba en la vivienda cuando ocurrieron los hechos, resultó ilesa.

Agentes del OIJ acudieron al sitio para realizar el levantamiento del cuerpo y recolectar evidencias para las indagaciones del caso, mientras que oficiales de la Fuerza Pública se encargaron de resguardar la escena.

Entre el 1.° de enero y este 3 de agosto la Policía Judicial registra 361 fallecidos en homicidios, 14 más que en el mismo periodo del 2017, cuando hubo 347.

Colaboraron los corresponsales Raúl Cascante y Rodolfo Martín.

Información actualizada a las 5:01 p. m. con más datos del OIJ.