Eillyn Jiménez B.. 21 febrero

La pericia de una expolicía que resultó herida en el ataque a balazos que se registró el martes por la noche a 400 metros del peaje del Zurquí, en el sentido San José-Limón, de la ruta 32, evitó que ocurriera una masacre.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detalló este miércoles por la mañana que la mujer, de apellidos Cambronero Obando y de 31 años, hizo "un viraje en u" durante la balacera para refugiarse en el peaje y, además, memorizó la placa y las características del automóvil en el que viajaban los pistoleros.

Confusa balacera deja un muerto y varios heridos en el peaje del Zurquí

Los datos brindados por Cambronero, quien laboró en la Fuerza Pública del 16 de octubre del 2011 al 1.° de octubre del 2017 –cuando fue destituida por malversación o sustracción de bienes del Estado– fueron claves para que la Policía capturara casi tres horas después a un hombre apellidado Palacios Gutiérrez, de 34 años y sin antecedentes, quien de momento es el único detenido por los hechos.

A él se le vincula con el ataque que se registró a eso de las 10:30 p. m. en la carretera a Limón. Producto de los disparos murió un hombre y sobrevivieron Cambronero y dos individuos más. Ella conducía un vehículo Nissan Sentra B13 de color oscuro, mientras que los agresores, al parecer, viajaban en un taxi tipo microbús.

Michael Soto, subdirector a. i. del OIJ, manifestó que Palacios fue aprehendido en San Rafael de Heredia, a 13 kilómetros, aproximadamente, de donde se dio el suceso.

El sujeto, vecino de Naranjo de Alajuela, expresó a las autoridades que es taxista, incluso era quien conducía la unidad cuando fue capturado, pero eso debe ser confirmado por la Policía Judicial.

"En un vehículo oscuro viajaban cuatro personas, este es interceptado por un taxi tipo microbús que está contravía y obstaculiza el paso 400 metros después del peaje (en el sentido hacia Limón), desde el taxi se baja un hombre y dispara varias veces, resultado tres personas heridas y una persona fallecida", explicó el jerarca policial.

El carro se detuvo en la casetilla de peaje para pedir ayuda tras la balacera. Foto: Rafael Murillo
El carro se detuvo en la casetilla de peaje para pedir ayuda tras la balacera. Foto: Rafael Murillo

La víctima mortal fue identificada como Jeffry Joshua Villalobos Chinchilla, de 24 años, quien presentaba heridas de arma de fuego en la parte trasera de la cabeza, la escápula derecha, el hombro derecho, la axila izquierda y la pierna izquierda.

Además de Cambronero, quien fue herida en dos ocasiones en el muslo izquierdo, así como en el brazo derecho y la espalda, también resultaron afectados dos hombres de apellidos Castillo Cerdas, de 28 años y sin antecedentes, y Rodríguez Hyman, de 40 y con expediente por venta de droga y tentativa de homicidio.

Soto precisó que Castillo tenía balazos en el cuello, la mandíbula, el antebrazo derecho, la clavícula izquierda y la pierna derecha. En tanto, Rodríguez recibió un disparo en el costado derecho que le afectó el pulmón.

Sin relación establecida

El fallecido, Cambronero y Castillo vivían en Río Frío de Sarapiquí, mientras que Rodríguez tiene su domicilio en Batán de Limón.

De momento se desconoce el parentesco entre las víctimas, así como las razones por las que se encontraban por el peaje del Zurquí.

"Hay algunas situaciones que están un poco confusas y que debemos aclarar, de momento no las tenemos visualizadas. Sin duda es una agresión directa, pero no sabemos si iba dirigido el ataque a una persona específica o al grupo. Pareciera ser que los iban siguiendo y toman ventaja", detalló Soto.

Las víctimas del ataque se dirigían hacia la zona del Caribe. Foto: Rafael Murillo
Las víctimas del ataque se dirigían hacia la zona del Caribe. Foto: Rafael Murillo

El funcionario dijo que los heridos están en condición delicada y eso les ha impedido obtener más detalles sobre si existió un problema previo.

Los agentes judiciales localizaron en el lugar del suceso cuatro casquillos de un arma nueve milímetros, mientras que el vehículo presentaba cuatro balazos; no obstante, estos no coinciden con la cantidad de heridas de sus ocupantes.

"Debemos analizar si hubo proyectiles que ingresaron a varios cuerpos o por ventanas quebradas o bien si se usó un revólver que no dejó casquillos en la escena", agregó el subdirector a. i. de la Policía Judicial.

En el taxi el OIJ no encontró ninguna pistola, mientras que en el carro de los atacados tampoco se decomisó evidencia importante.

Hasta la mañana de este 21 de febrero la Policía Judicial contabilizaba 90 homicidios en lo que va del 2018, la misma cantidad que los registrados en el mismo periodo del año pasado.

Colaboró el periodista Carlos Láscarez S.