Infructuosa búsqueda de fosa clandestina para dar con restos de adolescentes desaparecidos en el 2018

Perros adiestrados fueron llevados a San Diego de La Unión por pistas de que los restos de dos menores estarían ahí

Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) terminaron sin resultado positivo la búsqueda que desde tempranas horas de este viernes realizaron en una zona boscosa de San Diego de La Unión, para tratar de aclarar las desapariciones de dos muchachos ocurridas hace tres años.

A las 3:30 p. m. la oficina de prensa confirmó la salida de los oficiales de ese sitio sin resultado positivo.

El primer caso es el de Jeremy Gabriel Sánchez Cascante, vecino de Turrúcares de Alajuela. El cráneo de ese adolescente apareció el año pasado cerca del punto donde hoy se realizó la búsqueda de más osamentas.

Cuando el OIJ determinó por pruebas de ADN que ese cráneo era de Sánchez, fue entregado a su familia para ser sepultado. Desde ahí se supo que se trataba de un homicidio, pero aún se desconoce la forma en que ultimaron al menor.

Del segundo joven, identificado como Olger Rubén Sequeira Sequeira, de 16 años, desaparecido en el cantón de La Unión, nunca se supo el paradero, pero la Policía lo investiga como un homicidio.

Sequeira nació en Nicaragua y su familia vive en ese país.

Al recibir informes de que ambos jóvenes podrían haber sido sepultados en una fosa clandestina de La Unión, aproximadamente un kilómetro al sur del camposanto Valle de Paz, se procedió a una inspección que se desarrolló durante más de ocho horas.

Perros adiestrados en la búsqueda de restos humanos de la unidad canina fueron movilizados al sitio con sus guías, para ayudar en las labores en las que participaron unos 50 oficiales del OIJ de La Unión, de Cartago y oficiales de la Fuerza Pública.

De acuerdo con Wálter Umaña, jefe regional del OIJ de La Unión, los dos homicidios de los jóvenes están relacionados y aunque la investigación ha sido muy compleja, se espera que la investigación pueda culminarse de la mejor manera.

“Uno de los casos se inició en Alajuela y esperamos culminarlo en esta zona de La Unión, donde también ya teníamos la investigación del otro menor. Los dos casos en realidad se relacionan”, afirmó Umaña.

Años de lágrimas

Jeremy Sánchez Cascante era un estudiante de 15 años que desapareció desde el 16 de octubre del 2018 a eso de las 10 a. m. cuando salió hacia el colegio de Turrúcares de Alajuela.

Algunas de sus pertenencias fueron encontradas semanas después por oficiales del OIJ en un allanamiento en una casa en San Diego de La Unión. En el sitio también decomisaron una tableta y un CPU.

El dueño de la vivienda allanada esa vez fue un sujeto de 27 años, de apellidos Obando Salas, sin antecedentes penales, quien no fue detenido.

Todavía el OIJ no tiene clara la posible relación entre Obando y Jeremy Sánchez.

Cuando se allanó la casa del primero, el 3 de noviembre del 2018, fueron algunas publicaciones en Facebook las que dieron indicios de que el colegial desaparecido estuvo ahí.

En aquella ocasión el jefe regional del OIJ de Alajuela, Álvaro González, dijo que no tenían detalles sobre cómo llegó el menor a esa casa en La Unión.

Presumiblemente se pudieron haber conocido antes y el grado de confianza o de amistad entre ellos originó ese desplazamiento de más de 40 kilómetros entre Turrúcares de Alajuela y la casa en San Diego.

Este viernes el padrastro del joven, Jorge Segura, así como una tía llamada María Elena Sánchez, se apersonaron al sitio a la espera de informes de los investigadores, que inspeccionaron el sector, cercano al cerro de La Carpintera.

Segura dijo que han sido años de lágrimas para la familia y a su vez pidió a los padres de familia estar muy atentos y no descuidar los contactos que sus hijos puedan tener en centros de estudio y redes sociales.

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Por su parte, María Elena Sánchez declaró que desde que el OIJ les entregó parte de los restos, el año pasado, comenzaron a asimilar la muerte de Jeremy, pero todavía esperan que lo que resta de la osamenta aparezca.

“Hemos visto que el OIJ se ha esforzado por darnos una respuesta y esperamos que pueda culminar de la mejor manera”, dijo Sánchez.

Añadió que ahora lo más importante es encontrar indicios que permitan dar con las personas que habrían asesinado a su sobrino y que paguen por eso.