Crímenes

Ocupantes de dos vehículos se enfrentan a balazos en Matina

Tras el tiroteo resultaron heridas dos personas. Fuerza Pública arrestó a tres de los implicados, quienes portaban varias armas, entre ellas una escopeta

La tarde de este martes ocupantes de dos vehículos intercambiaron balazos, en la entrada de la comunidad de Estrada de Matina, en Limón, sobre la ruta 32. Producto del incidente, ingresaron a la clínica de la localidad dos hombres heridos de bala pero fuera de peligro, según confirmó el Ministerio de Seguridad Pública.

Luego del tiroteo, Fuerza Pública realizó un amplio despliegue para dar con los otros sospechosos. Poco después, fueron capturados tres ocupantes de un vehículo tipo Toyota Corolla color gris, que al parecer estuvo implicado en el incidente y se había dado a la fuga. Dentro del automotor se encontraron tres armas de fuego y casquillos de bala, por lo que sus ocupantes quedaron detenidos.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) comenzó con las indagaciones para conocer las motivaciones del tiroteo.

Trascendió extraoficialmente que fueron oficiales de seguridad privada quienes atraparon, en la comunidad de Zent de Matina, a los sujetos que se dieron a la fuga en el Toyota Corolla. Presuntamente, los agentes de seguridad circulaban a pocos metros de los vehículos involucrados sobre la ruta 32, cuando se dio la balacera.

El otro automotor implicado, un automóvil color rojo, fue encontrado abandonado con impactos de bala frente a un bar en la comunidad de Estrada. Se presume que los sospechosos forman parte de dos bandos delictivos rivales.

Las comunidades de Sarapiquí de Heredia y Pococí, Guácimo y Siquirres de Limón, son escenario de una guerra narco entre las bandas del Diablo y Pechuga, según dijo el ministro de Seguridad, Michael Soto, quien también señaló que los últimos crímenes ocurridos en esas zonas son provocados por ese enfrentamiento.

Alejandro Arias Monge, conocido como Diablo, y otro sujeto de apellidos Moreno Borbón, apodado Pechuga, son los líderes de los dos bandos criminales que mantienen la disputa de territorios para el narcotráfico. El ministro Soto explicó con anterioridad que la forma de estos delincuentes para demostrar su poderío es brutal y hasta desmedida ya que, dijo, entre las víctimas hay personas decapitadas y calcinadas.

Inclusive, señaló, miembros de estas organizaciones criminales ponen el precio de la cabeza de sus rivales en redes sociales, en donde ofrecen entre ¢500.000 y ¢800.000. Lo más lamentable para Soto es que en estas guerras, generalmente, participan personas jóvenes, que “piensan que encontraron el camino o ruta de su vida en el narcotráfico”.

Roger Bolaños Vargas

Roger Bolaños Vargas

Róger Bolaños Vargas es bachiller en Periodismo en la Universidad de Costa Rica, donde también estudia Economía.