Keyna Calderón. 8 noviembre
"No le guardo rencor pero no le perdono lo que le hizo a mi hija" dijo Ana Isabel Sánchez (der). Con ella su hija Roxanna. Fotografía: Keyna Calderón

Oreamuno. “Si lo tuviera de frente no sé cómo reaccionaría, no le guardo rencor, pero no le perdono lo que le hizo a mi hija... no sé qué fue lo que le pasó a él para hacer eso".

Estas son las palabras de Ana Isabel Sánchez Brenes, madre de Shirley Patricia Núñez, quien fue agredida por su esposo la noche del miércoles en El Bosque de Oreamuno, Cartago.

“Se nos despacha pasadas las 10 p. m. para atender un caso de una aparente agresión a una femenina. Al llegar a la escena encontramos una mujer con un cuchillo incrustado en la garganta, la cual fue trasladada, en condición muy delicada, al Hospital Max Peralta donde de inmediato fue ingresada a sala de operaciones”, indicó Sergio Moya de la Cruz Roja de Cartago.

Fue el hijo de 16 años quien dio hizo la llamada para pedir ayuda al 9-1-1.

“Para nosotros ha sido muy impactante, estamos extrañados y no nos esperábamos esto porque como se veían como una pareja normal y se llevaban bien, nunca le pegaba, nunca vimos señales de que la agrediera; los hijos están muy traumatizados y dicen que ellos no saben nada de qué sucedió, sólo que escucharon cuando la mamá gritó y el chiquillo de 16 años se fue en carrera al cuarto a ver qué había pasado y cuando prendió la luz Adrián salió en carrera”, narró Sánchez.

Ella se percata de la agresión porque escucharon a las hijas gritando. El hombre salió y dejó el portón cerrado, pero el hijo menor logró encontrar la llave que estaba tirada y así logró entrar en compañía de Roxanna, una hermana de la agredida.

La mujer fue trasladada, en condición muy delicada, al Hospital Max Peralta. Foto: Keyna Calderon
La mujer fue trasladada, en condición muy delicada, al Hospital Max Peralta. Foto: Keyna Calderon

Entretanto, para realizar el traslado de la víctima al centro médico, hubo que dejarle el puñal en el cuello, pues solo se podía extraer en sala de operaciones.

A pesar de la situación, la mujer ingresó consciente al Hospital Max Peralta, según confirmó la mañana de este jueves la directora del centro médico, Krissia Díaz.

“En este momento está en recuperación después de haber estado en sala de operaciones, está evolucionando bastante bien, su condición es muy estable aunque se requiere hace algunos exámenes adicionales para garantizar que está completamente fuera de peligro”, dijo la jerarca.

El agresor, de apellidos Solano Calderón, fue aprehendido en un potrero cercano, donde lo hallaron los policías. Este jueves por la tarde, la Fiscalía solicitó tres meses de prisión preventiva por una tentativa de feminicidio.

Hubo una amenaza, hace muchos años

“Nosotros los veíamos como una pareja normal, aunque como siempre, a veces tenían sus diferencias. Hace muchos años me dijo que en la de menos iba a amanecer muerta y le pregunté por qué a lo que respondió: 'porque Adrián me ha amenazado muchas veces”, narró la madre de Shirley Patricia.

“De mi parte no le guardo rencor pero no le perdono lo que le hizo a mi hija, no sé por qué vino así, ni pleitero es, pero esto es imperdonable, no acepto hablar con él. La vez que la amenazó (hace muchos años) fue por celos porque como ella padece de depresión sale a correr y por eso ella se veía muy bonita”, añadió.

Roxanna, hermana de Shirley, explicó que aparte de la salud de su hermana, les preocupa la situación económica, pues era él el proveedor de la familia. Él trabaja en labores de construcción.

“Esto nos ha sorprendido porque siempre ha sido responsable y preocupado por su familia y aún no podemos creer lo que le hizo a mi hermana”, concluyó.

20 víctimas mortales

En lo que va del año, 20 mujeres murieron asesinadas por sus compañeros sentimentales; eso equivale a una víctima cada 15 días.

Los últimos cinco casos se registraron entre el 16 y el 29 de octubre, según datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

La víctima más reciente fue Xinia María Lara Amador, de 26 años. Ella fue baleada dentro de un bar ubicado en Palmar Norte de Osa, Puntarenas, luego de un intercambio de palabras con el sujeto con el que tenía más de seis años de convivir. El responsable se quitó la vida en la misma escena del homicidio.

Un día antes, Angélica Esperanza Fallas Romero, de 29 años, fue encontrada sin vida dentro del apartamento en el que vivía en Villa Nueva de Pérez Zeledón, San José. Ella contaba con medidas de protección contra un hombre de apellidos Abarca Duarte, quien fue capturado por las autoridades en la capital.