Familia de víctima española: Ni hotel ni agencia de viajes advirtieron sobre inseguridad de la zona

Responsabilizan de manera civil a esas empresas y las demandan por ¢250 millones por el daño moral causado a la familia

Este artículo es exclusivo para suscriptores (3)

Suscríbase para disfrutar de forma ilimitada de contenido exclusivo y confiable.

Subscribe

Ingrese a su cuenta para continuar disfrutando de nuestro contenido


Este artículo es exclusivo para suscriptores (2)

Suscríbase para disfrutar de forma ilimitada de contenido exclusivo y confiable.

Subscribe

Este artículo es exclusivo para suscriptores (1)

Suscríbase para disfrutar de forma ilimitada de contenido exclusivo y confiable.

Subscribe

La familia de la española María Arantzazu (Arancha) Gutiérrez López, asesinada el 4 de agosto del año pasado en Tortuguero, Limón, demandó civilmente al hotel que la hospedó y a la agencia de viajes que se encargó de los traslados en el país, por no advertir sobre la inseguridad en la zona.

“Ella estaba en una zona peligrosa y no hubo advertencia de nadie”, dijo Gonzalo Gutiérrez Acevedo, uno de los abogados que representa a la familia.

"La demanda civil plantea situaciones que muy pocas veces han sido presentadas en los tribunales. Ellos (el grupo de turistas españoles) habían contratado una agencia de viajes que se encargaba de ponerlos en hoteles y en ningún momento se les advirtió de la peligrosidad de la zona.

“Muy por el contrario, lo que hicieron fue venderles una falsa sensación de seguridad a todo el grupo (...), mas bien se les dijo: ‘es tan tranquilo que pueden dormir con la puerta abierta’”, agregó el litigante.

Los padres de la turista asesinada, José Gutiérrez Marín y María Pilar López Hernández presentaron la demanda civil desde el pasado 9 de marzo contra el hotel Laguna Lodge y la empresa turística V.C.M. Costa Rica Groups.

Dichas firmas eran las encargadas de trasladar y hospedar a un grupo de españoles (entre ellos Arancha Gutiérrez) que llegó a Costa Rica el 1.° de agosto del 2018, con la finalidad de vacacionar en el país varios días.

Los progenitores cuantificaron el daño moral y emocional causado en la suma de ¢250 millones. En tanto el daño material, económico y físico solicitan que sea un perito actuarial matemático, el que emita un dictamen sobre el perjuicio.

Arancha Gutiérrez fue asesinada la madrugada del 4 de agosto cuando ella salió de la habitación 41 del hotel Laguna Lodge, para ejercitarse en la playa. Además, aprovecharía para observar la salida del sol.

Empero, la turista de 31 años, fue interceptada por un hombre de apellidos Díaz Hawking, quien presuntamente intentó violarla. La mujer lo enfrentó, por lo cual el sujeto, según la acusación del Ministerio Público, primero la golpeó y luego lo asfixió con las manos.

"A los turistas se les transmite una idea falsa sobre seguridad y tranquilidad de la zona. Nunca se les brindó información veraz y oportuna.

“Es una zona paradisíaca, muy llena de virtudes naturales, pero no hubo advertencias del hotel o del guía turístico asignado, de que tenían que tomar medidas de seguridad. Entonces ella sale muy probablemente a hacer yoga y es cuando es interceptada por el sospechoso y se comete el delito”, dijo Gonzalo Gutiérrez.

El abogado explicó que para fundamentar esta versión tienen el testimonio de cinco turistas españoles que acompañaron a la víctima, entre ellos el novio de Arancha, Miguel Ángel Escribano Ortega.

Asimismo, argumentan que en el lugar tampoco se contaba con personal de seguridad, cámaras, ni se tenía un protocolo para actuar en caso de algún incidente delictivo.

Federico Campos Calderón, abogado del hotel Laguna Lodge, también se refirió a la acción judicial interpuesta por los familiares de la víctima.

"La demanda civil en contra del hotel no tiene ningún fundamento real ni jurídico. Hay situaciones que son imposibles de prever y más en una zona cuyos índices de criminalidad siempre fueron mínimos y nulos relacionados con homicidios.

"Es falso que la zona fuera peligrosa y que debía de advertirse a los turistas sobre esa situación. Lamentablemente el asesino incurrió en este hecho en la zona de playa, pero para nada implica una responsabilidad para el hotel.

“Están jugando ruleta rusa los demandantes. Se dirigen contra el hotel porque el imputado no tiene un cinco para pagar y por ello intentan estirar –sin ningún sentido jurídico– su pretensión, a ver si los tribunales aceptan su tesis irracional y les dan la razón; pero estoy confiado, no será así”.