Crímenes

Dueño de minisúper mata de cuatro balazos a asaltante en La Guácima

Fiscalía citó al propietario para que rinda su declaración

El dueño de un minisúper mató de cuatro balazos a un sujeto que intentó asaltarlo la noche de este domingo en La Guácima, Alajuela.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) identificó al fallecido como Bryan Cerdas Sánchez, de 22 años.

Según la versión preliminar de los hechos, a eso de las 7 p. m. Cerdas ingresó al local simulando ser un cliente; no obstante, una vez frente al mostrador, sacó un arma de fuego.

En una grabación sobre el hecho que circuló en redes sociales se observa cuando el ladrón amenaza al propietario para que le entregara el dinero.

De inmediato, el comerciante se acerca a la caja registradora, saca una pistola y le dispara en cuatro ocasiones en el pecho, señaló el OIJ.

El ladrón, al verse herido, intentó huir pero, pese a que corrió, cayó a unos 100 metros. Se presume que en las afueras del local lo esperaban otros dos sujetos en un vehículo.

En la grabación se ve cuando el propietario se aleja del mostrador para ver qué pasó con el delincuente.

La Policía indicó que el sujeto fue llevado al hospital de Alajuela, pero poco después de su ingreso, falleció. Su cuerpo fue trasladado a Medicatura Forense para hacer la respectiva autopsia.

Pese a una búsqueda en el sitio, los agentes no hallaron el arma que utilizó para cometer el asalto.

Por su parte, al dueño del comercio se le decomisó el arma, la cual tenía sus permisos al día.

Además, fue citado por el Ministerio Público para que se presentara hoy a rendir su declaración de lo ocurrido.

De momento, la investigación continúa.

Legítima defensa

En situaciones como la ocurrida en Alajuela se cuestiona si la persona que acciona el arma actúa en legítima defensa.

Al respecto, el abogado penalista Federico Campos considera que el suceso no debería generarle responsabilidad penal al comerciante “ya que él estaba legitimado para actuar de esa manera.

“Desde el momento que él fue apuntado con el arma de fuego por el delincuente estaban en riesgo su vida y sus bienes, y ello constituye una agresión ilegítima, por lo que él estaba legitimado para defenderlos con el uso del arma.

“Algunos creen erróneamente que la agresión ilegítima se da sólo si el ladrón hubiera disparado primero, pero esto es un absurdo porque ello más bien podría impedir defenderse; igualmente, la cantidad de disparos con que se defiende una persona dependerá de cada caso en particular y a mí me parece que –en este caso– el uso que se hizo del arma fue necesario y razonable”.

Katherine Chaves R.

Katherine Chaves R.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Bachiller en Periodismo en la Universidad San Judas Tadeo.