Carlos Arguedas C..   21 julio
El vehículo que conducía Joseph Ricardo Solís Poveda lo quemaron el viernes poco antes de la medianoche en Lindavista de Río Azul. A unso 400 metros apareció el cuerpo. Foto proporcionada por Keyna Calderón

Los dos hombres que fueron asesinados, uno el jueves y el segundo el viernes, eran amigos y además vivían en la misma ciudadela, La Eulalia, en San Diego de La Unión, Cartago.

El dato lo confirmó este domingo el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) cuyos agentes tratan de establecer si ambos homicidios tienen relación.

El último de los casos se descubrió este sábado a las 2 p. m. cuando la Policía encontró el cuerpo de Joseph Ricardo Solís Poveda, de 25 años.

El cadáver estaba en un pequeño hueco a unos 10 metros de una carretera en Lindavista de Río Azul, en La Unión, Cartago.

Este hombre desapareció el viernes poco antes de la medianoche, cuando el vehículo que utilizaba como taxi informal fue localizado quemado en Lindavista, a 400 metros del sitio donde luego apareció su cuerpo. Se presume que en ese mismo momento lo asesinaron.

El OIJ informó este domingo de que Solís Poveda presentaba varios impactos de bala y que su cuerpo fue localizado cuando familiares observaron un rastro de sangre a la orilla de la calle y lo siguieron.

Solís tenía antecedentes judiciales como sospechoso de dedicarse a la venta de drogas.

Estuvo en vela

La Policía Judicial informó de que Joseph Solís fue visto por última vez cuando estuvo en la vela de su amigo Bayron Rodolfo Madrigal Vargas, de 28 años. Este hombre había muerto el jueves en la noche en el Hospital Max Peralta de Cartago, a donde lo llevaron luego de recibir al menos 10 balazos.

El ataque se registró el jueves a las 11:12 p. m. en la ciudadela la Eulalia, cuando individuos que viajaban en un vehículo de color blanco dispararon contra Madrigal.

Wálter Umaña, jefe de la subdelegación regional del OIJ en La Unión, manifestó que, en el lugar de la agresión, los agentes judiciales recolectaron más de 20 indicios balísticos, al parecer, de una pistola calibre nueve milímetros.

Agregó que la víctima recibió al menos 10 disparos distribuidos entre la cabeza, el tórax y las piernas.

La Policía Judicial informó de que Rodolfo Madrigal registraba antecedentes por homicidio calificado, resistencia agravada, robo agravado y tentativa de homicidio.

La amistad entre Madrigal y Solís también se puede confirmar en la red social Facebook.

Desde hace más de tres años, los hechos violetos, sobre todo homicidios, se han incrementado en el cantón de La Unión.

Las autoridades atribuyen el incremento a las disputas por el control de territorios que mantienen diversas organizaciones dedicadas al narcomenudeo.