Hugo Solano C., Reiner Montero, corresponsal. 17 julio
El OIJ de Batán, con la ayuda de la Fuerza Pública y socorristas, colocó luces y un manteado cerca del lugar, para proceder al levantamiento del cuerpo. Foto: suministrada por Reiner Montero.
El OIJ de Batán, con la ayuda de la Fuerza Pública y socorristas, colocó luces y un manteado cerca del lugar, para proceder al levantamiento del cuerpo. Foto: suministrada por Reiner Montero.

Una fiesta que comenzó desde la tarde del jueves en Estrada de Matina, Limón, dejó sin vida a un hombre agredido a puñaladas.

Según los primeros informes policiales, los empleados de una bananera departían hasta que, por razones que no están claras, se suscitó una riña en la que participaron hombres y mujeres.

Fue ahí cuando uno de los sujetos que estaba en una hamaca recibió una puñalada en el tórax. El hombre se incorporó como pudo, caminó tres metros y se desplomó.

Los presentes avisaron hasta horas después a la Cruz Roja de Batán, cuyos socorristas llegaron hasta el final de un camino y luego debieron seguir unos 300 metros a pie, bordeando el río Chirripó, hasta llegar a la finca donde determinaron que el sujeto tenía varias horas de fallecido.

Se trata de un nicaragüense que todavía no está identificado.

Agentes del OIJ de Batán se hicieron cargo del levantamiento del cuerpo y, con la ayuda de los socorristas, lo sacaron de la finca y lo llevaron a la Medicatura Forense.

La mañana de este viernes los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), detuvieron en Estrada a un sospechoso del asesinato, un nicaragüense de unos 60 años, de apellidos Obando Peña.

En siete horas mataron a dos hombres en Guararí

En tanto, la comunidad de Guararí de Heredia vivió este jueves en la tarde y noche dos hechos de sangre que cobraron la vida de dos personas en menos de siete horas.

El primero de los casos ocurrió a la 1 p. m. cuando dos sujetos abatieron a balazos a Rolando Zúñiga Padilla, de 28 años, quien estaba frente a su casa cuando dos hombres pasaron, sacaron armas de fuego y le dispararon en al menos diez ocasiones.

Aunque Zúñiga intentó defenderse con un arma que desenfundó, no le dio tiempo de accionarla y sus contrincantes huyeron. A Zúñiga lo llevaron de emergencia al Hospital San Vicente de Paúl, donde falleció al ingresar.

Las riñas entre bandas que disputan territorios para venta de droga son, a juicio del Organismo de Investigación Judicial, los posibles motivos de ese asesinato.

A las 7 p. m., la Cruz Roja fue alertada de otro hombre baleado en la urbanización Los Sauces, Guararí.

Cuando las unidades llegaron al sitio ya no había nada que hacer por el paciente, que recibió un disparo en la cabeza y quedó sin vida en la vía pública.

El OIJ identificó al joven como Jafet Ariel Castillo Marchena, de 24 años, quien iba en bicicleta con una hija menor de edad, cuando fue interceptado por el sujeto que, tras un breve intercambio de palabras, le disparó.

La bicicleta quedó tirada y unos vecinos se hicieron cargo de cuidar a la menor que quedó muy afectada al observar todo lo ocurrido.

Los agentes recolectaron indicios balísticos que fueron llevados a los laboratorios forenses, para tratar de dilucidar el caso.