Yeryis Salas. 5 mayo
Carlos Villalobos era empleado de Amazon y escritor, bajo el seudónimo C.A. Vímez.
Carlos Villalobos era empleado de Amazon y escritor, bajo el seudónimo C.A. Vímez.

En la madrugada del 7 de abril, la angustia irrumpió en la familia Villalobos Meza.

El hijo menor, Carlos Villalobos Meza, viajaba en un auto con su amigo, Sergio Torres Guerrero, por la Lima de Cartago, un punto frecuente de carreras ilegales de automóviles, o también conocidas como piques.

Poco antes de la entrada al Paseo Metrópoli, un vehículo, al parecer en plena competencia, impactó su auto y lo sacó de la carretera. Algunos metros más adelante, chocó de frente contra un árbol.

Villalobos, de 26 años, murió en el lugar. Torres, de la misma edad, tuvo lesiones graves y permanece internado en el Hospital Max Peralta, de Cartago.

El otro vehículo siguió unos 50 metros y golpeó unos postes de cemento. El conductor huyó del lugar. Según versiones, un tercer vehículo en la escena viajaba a 100 kilómetros por hora.

A 500 metros de la colisión, cerca de 200 personas presenciaban la carrera clandestina.

Por este hecho, el Ministerio Público tramita una causa contra ignorado, es decir, aún sin imputados, por los presuntos delitos de homicidio culposo y lesiones culposas.

Aunque el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) identificó a una persona que podría ser sospechosa por la muerte de Villalobos.

Un mes después

Un mes después, Carlos Villalobos Calvo, padre del fallecido, comentó la tragedia con desolación y enojo. La madre, María de los Ángeles Meza, estaba aún más afectada, dijo su esposo.

“Eso no es un accidente, accidente es cuando pasan cosas involuntarias, eso no es un accidente, eso es asesinato. No me explico, esa recta estando a 800 metros de la delegación, todo el mundo oye los piques y la delegación de Tránsito no escucha”, aseveró Villalobos.

“Deberían de castigarlo con penas más duras, también a la gente que va a promover eso. Deberían quitarles la licencia de por vida, si es posible, y meterlos a la cárcel. No puede ser posible que anden en la calle matando gente”, añadió.

Lector voraz, escritor y amante de los viajes

Su hijo será recordado como un lector voraz, escritor, amante de los viajes, apasionado de Harry Potter, las historietas y de aprender idiomas.

Bajo el seudónimo C.A. Vímez, el joven publicó Mitos sobre hombres en el 2017, una colección de 23 cuentos “que tratan el papel del hombre en la sociedad contemporánea desde varios ángulos”, según la descripción en la página de Facebook del libro.

También fue coeditor de la antología Recuerdos de un personaje, que reúne a unos 20 escritores.

Al escritor lo acompañaba un cuaderno en el que escribía a lo largo del día. “Escribía de todo, tenía un libro de cuentos, de poesía, que lo estaba preparando, tenía un librito de ciencia ficción, y tiene una novela”, indicó su padre.

Villalobos tenía al menos dos libros más listos, aseguró Geovanny Jiménez Salas, de la editorial CulturaCR, quien espera sean publicados pronto en su honor.

“Queremos hablar con la familia al respecto. El mensaje ya le llegó al padre, pero aún no contestan”, afirmó.

“Es posible que haya tres libros más, y de mejor calidad que el primero, porque era un escritor autoexigente y apasionado por su literatura”, dijo Jiménez.

Policía resiente ‘falta de recursos humanos’

Aunque los picones tienen sus sedes y horarios programados, las autoridades no logran impedir la organización de estas competencias.

Alberto Barquero, subdirector de la Policía de Tránsito, alegó que a todas las fuerzas policiales les resiente la “falta de recursos humanos” para impedir este delito.

“Hay presencia policial todos los días. Pero ellos tienen centinelas que les avisan desde largo”, subrayó Barquero.

Lo usual es que choferes y espectadores huyan antes de que los oficiales lleguen al lugar. Sin evidencia, no hay crimen que condenar.

“Propiamente el pique no es algo que usted para el carro y lo comprueba, como un carro que no tiene Riteve o sin licencia, inclusive la conducción temeraria se puede medir. Pero en el pique hay que sorprender a la persona in fraganti, con todo lo que eso conlleva: tener testigos, prueba documental, video, para poder presentarla al Ministerio Público”, declaró el subdirector.

A diferencia del padre del fallecido, Barquero no cree que el país necesita leyes más fuertes, sino que las existentes sean efectivas.

“Usted lo que tiene que tener es consciencia de que si lo paran haciendo tal cosa lo van a penalizar, pero si usted no tiene certeza y eso se queda en el papel, entonces no tiene sentido”.

Daniel Calderón, director de la Fuerza Pública, añadió que cuesta más detectar a los picones cuando estos cambian sus puntos de reunión o cuando saben que la policía inspeccionará alguna ruta.

Cuando logran desmantelar una competencia, los oficiales suelen encontrar menores de edad, drogas y carros alterados ilegalmente.

Algunos autos son modificados para alcanzar mayores velocidades, por ejemplo, con un cambio de motor o la instalación de un turbo. Sin embargo, estos cambios solo se consideran faltas en la revisión técnica cuando provocan defectos en el vehículo.

Emisiones más altas, una mufla con fugas o floja, llantas que sobresalen, luces decorativas y alerones con zonas punzocortantes son algunas alteraciones que impiden la aprobación de Riteve, apuntó su vocera, Jennifer Hidalgo.

Colaboraron los corresponsales Fernando Gutiérrez y Keyna Calderón.