Tres mujeres y dos hombres sobrevivieron a las embravecidas aguas

 26 octubre, 2013

Cinco personas se salvaron de milagro este sábado a las 10 a. m. cuando cayeron a las aguas crecidas del río Grande de Térraba a su paso entre Buenos Aires y Palmar Norte.

El pequeño bote de madera que transportaba a las cinco personas del mismo núcleo familiar, se volcó aparatosamente a la altura del poblado de Cañablancal, límite de los cantones de Osa y Buenos Aires.

Traslado de la adulta mayor al centro médico. Iba delicada porque tragó mucha agua.
Traslado de la adulta mayor al centro médico. Iba delicada porque tragó mucha agua.

En la embarcación viajaban Sedelina Maroto Leiva, de 67 años de edad, sus hijos Saúl Mora Maroto de 30, Cindy Mora Maroto de 26, su yerno Jeffrey Lázaro Rojas, de 25 años, y su nieta Mariángel Lázaro Mora, de 2 años. La niña es hija de Jeffrey Rojas y Cindy Mora.

La emergencia se presentó cuando la familia cruzaba el río en el bote de remos y, por la fuerza de la corriente, la embarcación se volcó.

"Dichosamente todavía estábamos muy cerca de la orilla de salida. Esto nos facilitó a que, a como pudimos, nadamos un poco río abajo hasta unos 800 metros", dijo entre sollozos Saúl Mora, cuando era transportado hacia la ambulancia de la Cruz Roja que lo llevó al hospital Thomás Casas.

Saúl citaba una y otra vez la valentía de su madre Sedelina, quien una vez que cayó al agua tomó a la chiquita y a como pudo nadó y luchó para que el río no se la arrebatara.

La niña era la única que no sabía nadar, sobrevivió gracias a la valentía de su abuela.
La niña era la única que no sabía nadar, sobrevivió gracias a la valentía de su abuela.

"Nunca la soltó, hasta que fue auxiliada por nosotros, ella es una verdadera heroína. No solo se salvó ella, a su edad, sino que también a mi sobrinita", dijo muy conmocionado Saúl, cuando era valorado.

Gracias a que Héctor Madrigal, vecino, oyó los gritos de las mujeres en el agua y llamó al 911, la Cruz Roja llegó al lugar, aproximadamente 45 minutos después y llevó a los pacientes hasta la orilla del río que está al lado de la Interamericana sur. Luego, vía terrestre, trasladó a Sedelina Maroto y a su hijo Saúl al centro médico. El resto no ameritó traslado, en cuenta la niña que solo estaba muy asustada.

Sedelina tragó mucha agua y por eso la llevaron con cánulas y en condición delicada. Su hijo Saúl presentaba golpes en las caderas ocasionados por las piedras del río.

Los cuerpos de rescate, Cruz Roja, bomberos y Fuerza Pública, tuvieron que trabajar muy fuerte para poder llegar hasta donde quedaron las personas después de salir por sus propios medios del río.