Hugo Solano C., Edgar Chinchilla, corresponsal.   31 marzo
Esta moto Serpento, modelo 2016, quedó destrozada cuando se salió de la vía con dos ocupantes y chocó contra un tronco en Pococí. El conductor murió en el sitio. Foto: Reiner Montero.

La muerte este fin de semana de cuatro motociclistas y de otros cuatro que perdieron la vida el fin de semana pasado enciende las alertas de la Policía de Tránsito, ya que en los primeros 90 días de este año 61 familias se han enlutado por muertes en este tipo de vehículo.

German Marín, director de la policía de carreteras, lamentó que con pagos quincenales de ¢10.000 y primas bajísimas las personas se lleven a sus casas las motos, pensando solo en que son medios de transporte ágiles y que se venden sin requisitos.

“Eso se vuelve un gancho para la persona que ni siquiera es conductor y solo ve la moto como un medio de transporte, sin entender que detrás de ese medio tiene que haber toda una capacitación en torno a la seguridad vial”, dijo.

A su juicio, muchas personas conducen motos sin siquiera ser buenos peatones, es decir, no saben siquiera cómo se cruzan las vías o qué reacción se puede esperar del conductor de un carro.

Eso agrava la situación, porque si ya como peatones toman decisiones incorrectas, eso lo van a multiplicar al arriesgarse a conducir motos sin licencia.

Muertes en cascada

La madrugada de este domingo falleció en playas del Coco, en Carrillo de Guanacaste, José Aníbal Velásquez, salvadoreño que chocó contra una baranda de un puente y cayó al vacío.

El fallecido era había llegado al país, procedente de Nicaragua meses atrás, con su esposa y tres hijos.

Ese accidente fue reportado a la Cruz Roja a la 1:47 a. m. y solo siete minutos después se recibió otra alerta similar por el choque entre una moto y un carro en Río Cuarto de Alajuela, el cual cobró la vida de una mujer.

La víctima fue identificada como Johana Chavarría Mejía, de 26 años, quien viajaba como acompañante en la moto que conducía su compañero sentimental, Edder Romero Ocón, de 29.

El accidente ocurrió cuatro kilómetros al norte de San Rafael de Río Cuarto, carretera hacia Pangola de Sarapiquí.

El conductor de la moto dijo a las autoridades que un camión blanco, de carga liviana, los golpeó por detrás, los hizo caer y se dio a la fuga.

El hombre solo sufrió golpes leves, pero la mujer se golpeó la cabeza fuertemente al caer y murió en el sitio.

El oficial de tránsito Hugo Sánchez, explicó que la motocicleta no está al día y que el conductor no tiene licencia.

Agregó que la pareja no llevaba casco, ni chalecos y la moto no tenía luces traseras.

Sánchez aseguró que la alcoholemia practicada al motociclista tuvo resultado negativo.

Sobre el vehículo en fuga, el oficial dijo que sería un pick-up color blanco y que en la escena solo quedaron algunos vidrios de una señal.

Sobre la pareja, trascendió que tenían 10 años de convivir y vivían en San Rafael de Río Cuarto. La mujer tenía dos hijas.

En Río Cuarto el chofer que colisionó la moto se dio a la fuga. La mujer que iba como acompañante en la moto falleció en el sitio. Foto: suministrada por Edgar Chinchilla.

A esos accidentes se une la colisión de una moto Serpento contra un árbol ocurrida en La Rita de Pococí, poco antes de la 1 a. m. de este domingo, donde falleció Jean Carlo Mora Alfaro, de 24 años.

Otro joven que acompañaba a Mora y que viajaba sin casco quedó grave en el hospital local, debido a los fuertes golpes que recibió en la cabeza. Su identidad no se conoce.

Ese accidente ocurrió en la vía que comunica Guápiles con Ticabán, cuando Mora perdió el control y se fue contra la cerca de una propiedad, hasta chocar contra el tronco seco de un árbol.

La Policía investiga si en este accidente hubo licor de por medio, ya que otros motociclistas que llegaron al sitio afirmaron que el fallecido y el herido habían estado ingiriendo licor en un bar cercano.

Mora era oriundo de Guápiles y vecino de Jiménez de Pococí.

Por último, Steven Vindas Sánchez, de 30 años, perdió la vida al filo de la medianoche del viernes, cuando derrapó en la moto que conducía en Puriscal.

El fin de semana anterior otros cuatro motociclistas perdieron la vida en cuestión de 13 horas.

Impericias y abusos

Para el director de la Policía de Tránsito, German Marín, se necesita un cambio cultural a efecto de que los conductores de moto asimilen el hecho de que se trata de un vehículo cuyo manejo es más difícil que el de un automóvil y requiere entrenamiento adecuado.

En una moto se ocupa tener equilibrio y destreza, pues con solo un objeto en carretera, un animal que se atraviese en la vía, una rama o incluso un derrame de aceite pueden hacer que el conductor pierda el control, derrape y sufra un accidente.

Una mala decisión en carretera, la falta de concentración o incluso la lluvia también exponen al conductor.

Esfuerzos

Según Marín, se realizan operativos regulares en los que la falta de licencia es el principal incumplimiento. Eso revela que la persona ni siquiera ha pasado por el examen que se exige para saber si realmente está capacitada para conducir ese tipo de vehículo y si cuenta con los conocimientos técnico legales básicos.

Otros motivos de retiro de motos son fallas en llantas, frenos, luces y porque los ocupantes no usan el casco de seguridad exigido por ley.

“En zonas rurales muchos conductores andan sin licencia y sin casco por el falso concepto de que recorren distancias pequeñas y que no hay oficiales. La gente les dice, tengan cuidado por si los ve un policía, cuando el mayor cuidado consiste en que en alguna curva pueden perder la vida”, explicó el director de Tránsito.

Añadió que en los retenes se logran retirar de las carreteras hasta 45 motos por jornada, de modo que los planteles actualmente están llenos.

“Hay que generar conciencia en los conductores y sus acompañantes de que manejar este vehículo requiere de un esfuerzo mayor que manejar un automóvil, en virtud de que son más vulnerables a la hora de un accidente”, afirmó Marín.

Enfatizó que los piques o competencias ilegales entre motociclistas son un delito que cualquier cuerpo de Policía puede combatir al estar sancionado por el Código Penal.

A veces surgen de modo espontáneo, cuando un motociclista está a la par de otro, se desafían y se acelera a una mayor velocidad que la permitida por la ley, pero otras veces son por parte de grupos organizados, lo cual, según Marín, se debe denunciar al 9-1-1.

Colaboró el corresponsal Reiner Montero.