Menor de 16 años lo impactó y luego se desplomó. Cruz Roja le efectuó maniobras de resucitación por 40 minutos.

Por: Gustavo Fallas M. 22 febrero, 2016

San José (Redacción). Era el sexto round, faltaban 11 segundos para que terminara la pelea, cuando el boxeador Luis Guerrero Martínez, de 28 años, recibió un golpe en un costado, se desvaneció y murió.

Al momento del hecho había al menos 8 personas entre boxeadores y entrenadores. Mundo Escazú.com
Al momento del hecho había al menos 8 personas entre boxeadores y entrenadores. Mundo Escazú.com

El hecho ocurrió el lunes, al ser las 6:40 p. m., en un gimnasio del Comité Cantonal de Deportes de Escazú, a 300 metros sur del Colegio Country Day.

Guerrero tenía siete años de vivir en Río Segundo de Alajuela, junto a dos hermanos.

Él era oriundo de Nicaragua, país donde será enviado su cuerpo para que sea enterrado por sus padres.

El día de su muerte, el muchacho asistió al gimnasio junto a su entrenador, para tener una pelea de fogueo contra un adolescente de 16 años, quien se preparaba para una velada boxística que se iba a realizar este sábado en ese cantón. Tras el suceso, ese evento fue cancelado.

Mariana Flores, secretaria administrativa del Comité Cantonal de Deportes, manifestó que Joe Hammer, entrenador del fallecido, les comentó que era una muerte extraña, pues Guerrero no tenía padecimientos físicos que comprometieran su salud.

El gimnasio se localiza dentro de una extensa propiedad. Jorge Navarro
El gimnasio se localiza dentro de una extensa propiedad. Jorge Navarro

Según Flores, al boxeador se le intentó reanimar por 40 minutos, pero fue en vano.

La causa exacta de la muerte aún no está clara, pues, hasta la tarde de ayer, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no tenía el informe de la autopsia. La Policía no detalló en cuál costado del cuerpo se dio el golpe.

El Comité entregó a los agentes del OIJ un video que muestra el momento del deceso.

'Soñaba con ser campeón'. Roxana Guerrero, sobrina del fallecido, contó que la pasión de su tío era hacer deporte y que no tenía vicios ni problemas con nadie.

Ella relató que Guerrero tenía poco menos de un año de estar trabajando en un restaurante en Palmares de Alajuela, donde hacía funciones de salonero, limpieza y en la cocina, pero su amor por el deporte era tan fuerte que, apenas llegaba, se cambiaba y se iba entrenar.

La mejor amiga del joven, Virginia Gómez, recordó que él le dijo: "Vicky, usted va a ver hasta dónde soy capaz de llegar. Nada más espere, va a ver; te vas a acordar cuando sea campeón".

Por su parte, Gabriel Arguedas, otro vecino, recordó a Guerrero como alguien sano, a quien siempre se le veía corriendo.

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