Keyna Calderón. 29 octubre
 La vivienda sufrió muchos daños. No hubo personas lesionadas. Fotografía: Keyna Calderón
La vivienda sufrió muchos daños. No hubo personas lesionadas. Fotografía: Keyna Calderón

Lo que era otra noche tranquila deparó en el susto de sus vidas para la familia Mora Sáenz cuando un automóvil prácticamente voló e ingresó por el patio de la vivienda, ubicada en barrio Los Ángeles de Cartago.

El accidente se registró pasadas las 7 p. m., 400 este del Liceo Vicente Lachner. No se reportaron heridos.

Paulina Sáenz, quien habita en la residencia, escuchó el estruendo de un frenazo que venía de la calle. Al asomarse por la ventana de su cuarto, ubicado en la segunda planta del hogar, observó cómo el vehículo se dirigía hacia el patio de la residencia.

"Vi entrar el carro que se brincó dos tapias de cemento muy fuertes y una verja y cayó en el jardín” comentó, Sáenz.

El conductor, identificado como Andrés Granados Contreras, aseguró que venía de Paraíso a Cartago cuando perdió el control del vehículo. En apariencia iba a chocar con otro carro por lo que trató de esquivarlo pero el carro se descontroló y se incrustó contra la residencia.

"Yo venía de este a oeste detrás de un carro 4x4 y este me frenó en seco. Traté de capeármelo y pierdo el control y me meto a la casa. El del otro vehículo frenó pero seguro donde vio la situación se dio a la fuga. Cuando venía en el aire, lo que hice fue agarrarme del volante y cubrirme la cara, y cuando sentí que el carro frenó, lo que hice fue abrir la puerta y caí de rodillas casi que descompuesto”, explicó el chofer.

Granados viajaba solo y fue valorado por paramédicos de la Cruz Roja, sin embargo, no hubo necesidad de trasladarlo.

Entretanto, la vivienda sufrió daños en dos paredes, además de una canoa y una verja.

En una habitación de la primera planta cercana a donde chocó el vehículo estaba la hija de Sáenz, junto con su esposo y su hija cuando ocurrió el hecho.

“Escuchamos un frenazo muy fuerte y retumbos. En eso vimos las luces (del carro) alumbrando hacia el cuarto y se dirigían hacia nosotros. Pegamos un brinco y abrimos la puerta que da al garaje. Se silenció todo y abrimos la cortina. Lo que se veía era una capa de polvo y el carro en el jardín. Cuando salimos ya habían dos señores ayudándole al conductor, que estaba en shock y temblaba, no podía hablar. Tenemos 40 años de vivir aquí y es la primera vez que esto nos sucede”.

De acuerdo con los habitantes de la casa, en ese punto de la carretera se han dado muchos accidentes de tránsito, incluso con fallecidos. Cerca de la residencia, hay un semáforo peatonal pero muchas veces es irrespetado por los conductores. “Esta carretera la agarran para hacer piques y los carros y motos, a cualquier hora, pasan a gran velocidad”, aseguró Sáenz.

Dos grúas fueron requeridas para poder sacar el automóvil.