Mónica Morales. 17 septiembre, 2020

En el marco del Día Mundial de la Seguridad del Paciente, el cual se celebra este 17 de setiembre, la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) hace un llamado a la población a no descuidar su control médico para prevenir nuevos brotes de enfermedades o pérdida de control y agravamiento de estas, y así evitar sobresaturación de la atención hospitalaria.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pandemia por Covid-19 constituye una de las mayores dificultades y amenazas a las que se enfrenta la humanidad, lo que ha provocado que la atención sanitaria esté atravesando la mayor crisis de su historia en cuanto a la seguridad de los pacientes, ejerciendo una presión sin precedentes en los sistemas de salud de todo el mundo.

Por ello, en orden de no generar una crisis sanitaria aún mayor en el mediano y largo plazo, es importante que las personas continúen los chequeos médicos ante la presencia de determinados síntomas, consuman los medicamentos que requieren con la periodicidad recomendada, y cumplan con el calendario de vacunación, especialmente en la población infantil.

Efectos secundarios de la pandemia

Según la Dra. Leandra Abarca del Programa Ampliado de Inmunizaciones de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), la pandemia por Covid-19 ha generado una afectación en la asistencia a vacunar, especialmente con las vacunas relacionadas con el escenario escolar.

“Actualmente la atención hospitalaria se encuentra saturada por la creciente cantidad de contagios causados por la coronavirus; por ello, es importante que tanto los pacientes como las autoridades sanitarias nos enfoquemos en una medicina preventiva, donde se mantengan los controles médicos, se cumplan al día los esquemas de vacunación y se consuman los medicamentos recetados, para evitar que a esta crisis sanitaria y financiera, se sumen rebrotes de otras enfermedades”, dice Victoria Brenes, Directora Ejecutiva de Fedefarma.

A nivel mundial, la pandemia por Covid-19 ha generado una afectación directa en la asistencia a los centros de vacunación, lo que representa un riesgo importante a la salud pública. Existen muchas de las enfermedades, como el neumococo, la tosferina y la meningitis bacteriana, que se caracterizan por la misma facilidad de transmisión que el coronavirus, y el no contar con la vacuna oportunamente afecta directamente en el control de estos brotes.

De igual forma, el abandono de los tratamientos recetados puede llegar a duplicar las tasas de mortalidad en padecimientos como la diabetes y las enfermedades cardíacas, así como incrementar la hospitalización en un 50% en pacientes crónicos, y aún más en personas con problemas respiratorios y psiquiátricos.

Interrumpir el control médico impide el manejo adecuado de la enfermedad, generando recaídas o el agravamiento del padecimiento.  Así mismo, aumenta la frecuencia de consultas en las áreas de asistencia primaria, especializada, urgencias y en ingresos hospitalarios, lo que se traduce en un aumento significativo de los costos hospitalarios.

“La Covid-19 muestra la fragilidad de muchos sistemas y servicios sanitarios en todo el mundo, y está obligando a los países a tomar decisiones difíciles sobre el mejor modo de satisfacer las necesidades de sus ciudadanos.   Por ello es importante que trabajemos en conjunto sector público, privado, academia y pacientes para fortalecer los sistemas de salud”, agrega Edgar Tenorio, gerente de Fedefarma para Costa Rica.