Redacción PERFIL. 12 enero

Según un reporte reciente del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), casi 17 millones de bebés menores de un año viven en zonas donde la contaminación atmosférica excede al menos seis veces los límites internacionales, una situación que les expone a respirar aire contaminado.

“Los contaminantes no solo dañan los pulmones en desarrollo de los bebés, sino que además pueden dañar permanentemente sus cerebros en desarrollo y, por lo tanto, su futuro”, explica el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.

“Proteger a los niños de la contaminación del aire beneficia a los pequeños, pero también a sus sociedades, porque reduce los costos de la atención médica, aumenta la productividad y crea un entorno más seguro y limpio para todos”.

El reporte, además, incluye acciones inmediatas que pueden realizar los padres para reducir la exposición de los niños en el hogar a humos dañinos derivados del tabaco y del fuego de cocinas y calentadores.

Consejos
  • Instalar un purificador de aire en el dormitorio del bebé le permitirá respirar mucho mejor mientras duerme. Un purificador de calidad será capaz de atrapar las partículas pequeñas y dejar salir aire fresco. Además, purifica el ambiente de humo, ácaros, polen, caspa y pelos de mascotas y bacterias.
  • Si tiene un aire acondicionado, vigila que sus filtros estén limpios.
  • Algunos productos de uso doméstico como perfumes y pinturas contienen trazas de PM 2.5. las cuales pueden ser tóxicos al inhalarlas. Si hay niños en casa, es de suma importancia mantener estos artículos fuera de su alcance. Si deben hacer uso de repelentes, que sean naturales en lugar de químicos.
  • No fume: según los estudios, los bebés expuestos al humo de los cigarrillos muestran mayores posibilidades de desarrollar asma y otras enfermedades respiratorias.
  • En conjunto, la contaminación del aire de los hogares ocasionada por los combustibles usados para cocinar y la contaminación del aire del entorno exterior causan más del 50% de las infecciones agudas de las vías respiratorias bajas en los niños menores de 5 años que viven en países de ingresos medianos y bajos. Por tanto, abra las ventanas para ventilar la casa cuando cocines.
  • La luz solar es una rica fuente de vitamina D, aunque mantener puertas y ventanas abiertas durante un largo período de tiempo es riesgoso, ya que da entrada a sustancias tóxicas y gérmenes. Evita la limpieza y desempolvado excesivo, que harán circular contaminantes en el aire. Si deseas ventilar la casa o habitación, hazlo en las horas de la tarde, que son relativamente más seguras.
  • Evite sacar a los bebés pequeños al aire libre durante las horas de mayor contaminación.
  • Aunque los niños mayores de seis meses pueden ingerir algunos alimentos, la lactancia materna les provee una nutrición más completa y les brinda mayor inmunidad para un mejor crecimiento.