7 diciembre, 2019

Algunos tal vez no lo recuerden de primera mano por su nombre o, bueno, la reducción de este. Richard Theodore Otcasek nació en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, el 23 de marzo de 1944 y será recordado como el líder de la banda norteamericana The Cars.

Ocasek mostró una afición por la música gracias a su abuela, a quien le agradeció, al recibir un espacio con su banda en el Salón De la Fama del Rock and Roll, el haberlo obligarlo a cantar desde que tenía 5 años y darle su primera guitarra a los 10.

Ilustración: Carlos Fonseca
Ilustración: Carlos Fonseca

Inició sus pasos por la música pop a los 16 años, moviéndose en el circuito musical entre Ohio y Massachusetts, donde conoció a Benjamin Orzechowski, multinstrumentista y dueño de una voz con mucha identidad y que compartía los mismos sueños de grandeza de Ocasek.

Juntos fundaron una banda llamada ID Nirvana y luego el grupo de folk Milkwood. Siguiendo la línea de Crosby, Stills and Nash por allá del 72 editaron su único disco, How’s The Weather. El proyecto no llegó a ningún lado y decidieron disolverlo y apostar por el sonido nuevo que ambos realmente querían lograr.

Luego de varias formaciones y de un ir y venir de músicos en prueba, Rick & the Rabbits fue el proyecto que logró definir el sonido que buscaban. Para este momento el tecladista Greg Hawkes ya era parte de la banda también. Con la entrada del guitarrista Elliot Easton cambiaron el nombre a Cap’n Swing y finalmente el ingreso del baterista David Robinson quedó la alineación que todos conocemos y celebramos.

Robinson venía de la banda The Modern Lovers y fue él no solo el que bautizó al grupo como The Cars, sino que también se encargó siempre de toda la parte estética y visual de la agrupación.

El sonido del grupo tomó por sorpresa a toda la costa este de Estados Unidos y hasta la fecha The Cars son referidos como los fundadores y respuesta del sonido New Wave de este lado del Atlántico a la gran cantidad de bandas británicas de ese género musical.

Su original mezcla puede ser resumida en una crítica que sacara el New York Times a principios de los años 80: “The Cars han tomado algunas tendencias contemporáneas importantes pero dispares: el minimalismo punk, el sintetizador laberíntico y las texturas de guitarra del art rock, el renacimiento rockabilly de los años 50 y la terquedad melodiosa del power pop, y los han combinado en una mezcla personal y atractiva".

The Cars editó 6 álbumes de estudio entre 1978 y 1987 bajo el sello discográfico Elektra, con Ocasek como líder y máximo compositor, logrando 18 hits en el top 100 de Billboard y destacando su máxima posición como Drive, que alcanzó la casilla #3. Esta balada no solo fue una de las canciones insignia de la campaña de Band Aid; movimiento para erradicar la hambruna de Etiopía y para cuya causa la agrupación donó todas sus regalías, sino que también fue en la filmación de su videoclip donde Ric conoció a la supermodelo de los 80, Paulina Porizkova, quien se convertiría en su tercera esposa y madre de 2 de sus 6 hijos.

Como solista, Ocasek lanzó 7 discos más, que nunca se acercaron a la fama y reconocimiento que le dieron los de su banda, pero siempre se mostró alegre de poder seguir con su música.

Luego de disolver The Cars, los noventas no fueron ajenos para Ocasek, quien se desempeñó como Vicepresidente de Arte y Repertorio para Elektra y como productor musical para un sinfín de bandas nuevas: Romeo Void, Suicide, Bad Brains, The Dark, Alan Vega, Bad Religion, D Generation, Hole, Nada Surf, Possum Dixon, Guided By Voices, Bran Van 3000, Vixtrola, Iggy Pop, No Doubt y Weezer, entre muchos otros.

Pese a mostrar un sombrío personaje; Ocasek, paradójico en los bordes, siempre irradió una paleta de colores muy vivos, eléctricos, personajes misteriosos y figuras y paisajes de neón proyectados en la noche por un sonido que nos hacía movernos en estéreo.

En algún momento en 1986, Ric Ocasek, mirando la portada de una revista de cine, comentó sobre el temor de algunas personas sobre la película Blue Velvet; de David Lynch. “Uno debe viajar en la dirección de sus miedos”, dijo. “;Si te detienes, nunca vas a descubrir nada”.

Ric OCasek murió el 15 de setiembre, tranquilamente en su apartamento en Nueva York, a causa de una falla en su corazón.

Mr. Ocasek musicalizó gran parte de mis escenas de juventud en los ochentas y sé que no fui el único.

Aun hoy escuchando su música, traigo a mi mente esos recuerdos y sueños de chiquillo, chiquillo que mira todo con ojos nuevos y llenos de color y me salta una sonrisa solo, pero en compañía de mis memorias.

Mejor seguir riendo…

El autor es productor de eventos, creativo y melómano.