Alexánder Sánchez, AFP . 11 enero

No estaba muerta. La niña que desapareció luego de que asesinaran a sus padres en Wisconsin, Estados Unidos, apareció viva.

El paradero de la chica, de tan solo 13 años de edad, fue un misterio durante casi tres meses y su caso se convirtió en un hervidero mediático desde entonces.

Sin embargo ayer jueves, mediante un comunicado de prensa, la policía de Wisconsin confirmó la noticia de su aparición y agregó que se había detenido un sospechoso de secuestrarla.

Jayme Closs, la chica de 13 años fue hallada viva. Sin embargo aún se desconocen detalles sobre su salud. Archivo
Jayme Closs, la chica de 13 años fue hallada viva. Sin embargo aún se desconocen detalles sobre su salud. Archivo
El caso.

Jayme Closs habría sido víctima de secuestro el mismo día que sus padres fueron asesinados.

El crimen contra James y Denise Closs se habría perpetrado el 15 de octubre en su casa de habitación. Allí los esposos fueron abatidos a tiros.

“La policía acudió a la casa luego de una extraña llamada al 911 desde el celular de Denise Closs, en la que el operador del servicio de emergencia escuchó muchos gritos", reportó la BBC.

“Cuando las autoridades llegaron a la casa minutos después, encontraron que la puerta había sido derribada y la pareja había muerto a tiros. Pero no hubo señales de Jayme. La policía descartó cualquier implicación de la menor con el asesinato de sus padres y desde entonces, su paradero se convirtió en motivo de especulaciones”, agregó el sitio.

Desde ese momento la búsqueda de la niña se convirtió en un reto para las autoridades. Se espera que en las próximas horas la policía rinda más detalles sobre el caso.

Más detalles

Según la agencia AFP, la adolescente logró escapar de la casa donde la tenían encerrada, situada en una zona boscosa cerca del pueblo de Gordon, a un centenar de kilómetros al norte de Barron. Iba sucia, con el pelo enmarañado y unos zapatos demasiado grandes cuando se encontró con una mujer que paseaba a su perro.

Ésta, que había visto carteles con la foto de la chica, la reconoció y la llevó a casa de unos vecinos que avisaron a la policía.

“Era como ver a un fantasma”, contó a la prensa local Peter Kasinskas, que la acogió durante media hora en su casa a la espera de que llegaran los agentes. “Parece que no había podido bañarse o lavarse”, añadió, indicando que la joven, “probablemente en estado de shock”, apenas le habló.

Jayme Closs sí comunicó el nombre de su presunto secuestrador, el color y la marca de su coche, y aseguró que no lo conocía antes de la muerte de sus padres, contó Kasinskas.

“Uno de mis hombres se cruzó con un vehículo que se correspondía con la descripción, lo paró y detuvo al sospechoso”, indicó el sheriff de Gordon, Thomas Dalbec.

Al parecer el joven, que no tiene antecedentes penales, estaba desempleado. Los investigadores creen que fue a casa de los Closs para secuestrar a su hija y lo acusan de haber tomado luego medidas para evitar ser encontrado. Se espera que sea inculpado la próxima semana.

Los investigadores creen que el detenido, identificado como Jake Thomas Patterson, había planificado el secuestro de la adolescente y que ella era su “único objetivo”. “Creemos que nunca había contactado con la familia” antes del 15 de octubre de 2018, dijo por su parte el sheriff de Barron, Chris Fitzgerald.