Yuri Lorena Jiménez.   9 julio
Por décadas, Ghislaine Maxwell y Jeffrey Epstein tuvieron una extraña relación de noviazgo, amistad y sociedad de negocios. Ambos fueron acusados de delitos sexuales contra menores de edad, entre otros cargos. Foto AFP

Precauciones extremas son las que están tomando las autoridades federales que resguardan el encarcelamiento de la socialité británica Ghislaine Maxwell, expareja, exasistente y supuestamente exmadame del malogrado financista Jeffrey Epstein, quien se suicidó en prisión en agosto pasado mientras esperaba juicio por varios serios delitos sexuales contra menores de edad.

Su compañera de andanzas, Ghislaine, arrestada en Nueva Hampshire la semana pasada, está detenida en una cárcel de Nueva York en la que se han impuesto medidas hasta la fecha no conocidas, al menos no públicamente, como retirarle las sábanas y cualquier prenda de vestir y sustituirla por ropas de papel, en caso de que intente utilizar algún tipo de tela para colgarse, tal como lo hizo su exsocio.

Quien durante toda su vida se codeó con ricos y famosos de Europa y América, a sus 58 años se encuentra recluida en el Centro de Detención Metropolitano en Brooklyn junto a unos 1.600 reclusos y reclusas. Y es Epstein se quitó la vida en otro penal neoyorquino, en lo que significó un gran escándalo lleno de teorías de conspiración, por lo que la justicia estadounidense está tratando a toda costa de que la situación no se repita.

Un funcionario de la prisión narró las medidas extremas aplicadas a Maxwell en una entrevista con The Associated Press (AP). Las protecciones implementados en este caso tienen como objeto evitar que ella se haga daño o bien, que otros reos traten de atacarla.

En el caso de Epstein, el secretario de Justicia, William Barr, dijo que su muerte fue el resultado de la “tormenta perfecta de metidas de pata”.

Maxwell fue arrestada el pasado jueves por cargos de haber ayudado a atraer al menos a tres menores —una de ellas de 14 años— que sufrieron abuso sexual de Epstein, quien por su parte fue acusado de victimizar a docenas de menores y mujeres por varios años.

Maxwell contrató para su defensa nada menos que a Christian Everdell, un exfiscal adjunto que fue premiado por su trabajo en la investigación y captura del narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Así se desprende del documento más reciente publicado en el caso, una carta dirigida a la jueza federal Alison Nathan en la que su defensa dice que Maxwell ha accedido a presentarse de manera “remota” desde el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn en la comparecencia de formulación de cargos y que “todas las partes” estarán disponibles la mañana del 14 de julio, tal como asevera el portal argentino Infobae.