Arturo Pardo V.. 22 julio, 2012

¿Cómo comenzó usted como artista?

Estudié Bellas Artes en la Universidad de Costa Rica, y desde carajillo tuve la inclinación de hacer  pinturas y dibujos; era muy fiebre de las fábulas y espectador de las caricaturas. Entré a estudiar cerámica y encontré en el humor una veta muy explotable. No encontré en el país a alguien más que tuviera esa inclinación humorística en la pintura, el grabado o la cerámica.

¿Qué significa el humor dentro de su arte?

Es un estado de ánimo y una forma de romper el hielo; es también una forma directa de llegarle al público. Condimentando algo con humor, yo puedo llevar otra gran cantidad de mensajes.

¿Mantiene esa veta en su personalidad más allá de sus obras?

Siempre ha sido una parte de mi personalidad; la aplico desde que me acuerdo. Siempre era algo así como el "chistorín" de la clase. A nivel profesional, cuando lo tomé más en serio, se dio una especie de intercambio: antes contaba mil chiles y hacía un dibujo. Ahora dibujo mil cosas y cuento menos chiles .

¿Al artista plástico le cuesta surgir en ese país?

Sí, claro. Hay muchos obstáculos y muchas limitantes. Afortunadamente, en mi caso no tuve mucho problema porque desde el principio encontré que podía usar una veta poco explotada. El tipo de trabajo que yo hago le puede gustar a un niño, pero también le puede llegar a un público más adulto. Le puedo llegar a personas que hablen diferentes idiomas, porque el humor es universal; a todo el mundo le gusta y tiene su espacio dentro de la cultura y la creación artística.

¿Haber encontrado su especialidad desde temprano le ha permitido fortalecer su obra sin tener que expandir sus expresiones artísticas?

Me dedico 100% al humor. Mi cerámica, mi grabado, mi mural, mi pintura o mi videocreación tienen el matiz humorístico. Para mí, es muy sencillo y muy natural, y para el público, también es muy sencillo asimilarlo. No me da el humor para tener otro estilo.

En su casa hay una gran cantidad de mascotas. ¿cómo explica el cariño que les tiene?

Los animales siempre me parecieron un elemento para poder llegarle a la gente. En un principio, mi tema de animalística se limitaba a un símbolo. Más tarde –después de hacer labor social en un albergue– conocí a quien más adelante iba a ser mi esposa (Debora Portilla, directora de la organización Costa Rica Guau).

Hicimos click de inmediato, yo con mi asunto simbólico y ella con las ganas de tener animales. Con ella tomé el  tema de forma muy diferente y lo mío dejó de ser algo simbólico para pasar a ser algo para la vida.

¿Cómo divide sus labores de cuido junto a su esposa?

Esa parte le toca 100% a ella. Yo colaboro con jalar sacos pesados y juntar cacas... La ventaja es que a ella eso la apasiona y lo lleva a un nivel muy avanzado. Nuestros perros, aunque sean muchos, se comportan muy bien. Para nada son una carga; el estado de ánimo que tienen los hace ser muy sanos y educados. A veces siento que es como estar casado con César Milán.

En las redes sociales, cada vez son más los anuncios de perros en adopción por abandono. ¿Ha aumentado el desinterés hacia los canes?

Todo lo contrario... Siempre ha existido mucha gente que apoya a los animales, pero, en parte, las redes sociales han ayudado a que la gente sepa que no están solos en esto. Sí está de moda poner la foto de un perrito que necesita casa o alguna ayuda extra, pero hay mucha más responsabilidad y mucha más información hacia el tema. Hay gente que toma la iniciativa, salvan al perro de la calle, lo recuperan, lo llevan al veterinario y luego le buscan una casa... Mucha gente da el ejemplo y mucha gente lo aprende.

¿La campaña por adoptar un zaguate que ustedes han promovido con las 'Calcamunguías' ha tenido efectos?

Sí. Por un lado, nosotros promovemos el amor al animal y promovemos que hagan una castración para reducir la sobrepoblación. También hacemos un llamado a la gente a respetar toda forma de vida. Yo, principalmente, me considero un animal, y como animal que soy, lo que hago es expresar el amor. ¿Cuál es su 'Calcamunguía' favorita de todas los que ya ha hecho?

Me gustan todas... pero siempre le tengo más cariño a las más recientes, siento que los dibujos son más chivas y que al espectador como que le gustan más. Ya van a cumplir 10 años, tengo más de 1.370 y además están las postales de Costa Rica Guau, que son más de 100... Es una colección que va creciendo y son 100% humor por humor.

Aparte, tengo una línea de humor libre, donde me meto en algunos temas más políticos y polémicos que de pronto le abren algo a un sector del sistema.

Con respecto a ese tema polémico, ¿qué lo llevó a publicar una sobre el aborto hace pocas semanas?

Yo soy un artista que –como se puede leer entre líneas– soy provida. Estoy a favor de toda forma de vida y, para mí, el aborto no va...

No todo aborto viene detrás de una violación o de alguien con una desventaja física. Lamentablemente, se dan muchos casos de personas que lo provocan, que lo hacen varias veces en su vida, por situaciones muy diversas, para ocultar una infidelidad, o a veces es el esposo el que obliga a su mujer a que lo haga.

Hubo fuertes manifestaciones de molestia por parte de un grupo de sus seguidores ¿Qué clase de comentarios recibió?

Se dio una reacción bastante adversa de algunos lectores. Perdí algunas seguidoras, pero me subió la cifra de seguidores en Facebook. Por una que se quitó, hubo cinco a favor. Como en todo, el que está en contra se enoja mucho y el que está a favor y respeta la vida, tiende a ser más respetuoso en muchas cosas.

¿Antes ya había recibido reacciones tan airadas como en esta oportunidad?

Muchas veces, por cosas que no tenés ideas... Yo expreso que me gusta el reggaeton y se me enoja un montón de gente. Cuando me “capeo” las leyes ortográficas e invento palabras, entonces también hay gente que se molesta por eso...

¿Será que la gente pensaba que su posición sobre el tema del aborto era otra?

Pues, de pronto, mi posición la consideran como tradicionalista o retrógrada. De pronto, la gente se imagina que yo solo oigo rock , pero también me gusta el reggaeton . Hay quienes pueden tener una posición contraria a la mía, pero, con respeto, me dan su opinión o se guardan sus comentarios.

Mi obra no está enfocada en el aborto; ese es uno de los muchos temas que he hablado. A veces sale la persona que es muy cerrada y solo quiere un tema o una posición. Ahí es donde hay un choque, pero no tiene nada que ver con que yo esté ceñido con el asunto... Aunque sí hubo gente que se sintió ofendida.

¿En algún momento se arrepintió de lo que publicó?

No, no. Yo sigo pensando igual, lo único que aprendí es sobre cómo reacciona la gente. Una pequeña cantidad se enojó y otra más grande está a favor de mi discurso. Una gente empezó a bombardearme a nivel privado y tuve que bloquearlas de mi espacio.

Esto no se trata de 'Munguía en contra del aborto'. Somos muchos costarricenses en contra de este tema. Hay un sector que lo defiende con argumentos muy absurdos y otros que lo defienden con inteligencia y respeto.

¿Se considera abierto de mente?

Claro que sí, en ese y en cualquier tema. Acepto críticas, consejos y comentarios, pero todo dentro del respeto. Cuando la gente sale con una ofensa, ya es otra cosa.

¿En su caso personal, cómo lo cambió ser padre? (tiene dos hijos: Fausto y Fidel, de 3 y 2 años)

No me ha cambiado mucho que digamos. Antes de ser padre, yo ya había dejado la fiesta y la calle. El haber tenido muchos animales le da a uno un panorama de lo que es ser padre. Tener tantos animales me preparó para ser buen padre.

Si a usted se le mueren las matas en el jardín; si está muy enfiestado y vive en la calle, y de repente se ve en la vida de ser padre, va a ser un choque muy duro. Pero yo ya había pasado a un “modo familiar”, con una responsabilidad de esposo con mi mujer.

El paso de ser papá me cambió por tener que preparar chupones y cambiar mantillas. Pero de la misma forma en la que nuestros perros son educados, nuestros niños son una bendición. ¿Se le han cerrado puertas por sus opiniones y críticas?

Sí; hace como 10 años, con Pantys (un personaje suyo), había un sector religioso muy molesto que a veces se enojaba con Munguía por hacer críticas políticas y religiosos. Yo hago críticas a que existen sacerdotes que abusan de niños o abusan del poder. Al cuestionar eso, mucha gente de fe ciega se ofende y siente su obligación de cuestionarme. Tiene su derecho, porque si yo critico, soy un sujeto de crítica.

No soy un billete de un millón de colones para caerle bien a todo el mundo. Hay gente a la que simplemente no le gusta el dibujo o piensa que el humor no es arte. Gente que cree que solo debe ser académico, elitista y caro. Mi arte es barato, popular, burlista, humorístico y lleno de color, y ya con eso me gano un montón de gente a favor y otro montón en contra.

¿Y ha visto alguna reacción política?

Pues, bueno, nosotros tenemos mucho trabajo en contra del Senasa. Ellos solo hacen un exterminio de gallos y de perros. Nosotros lo denunciamos abiertamente y ya han hecho una gran campaña de desprestigio contra nosotros, especialmente en contra de mi esposa.

Aunque hagan campañas de desprestigio, cada vez más gente entiende nuestro mensaje. A nosotros se nos abre una puerta, pero a esta gente se le están cerrando más, porque –al igual que pasa con los políticos–, cada vez menos personas creen en ellos.

¿En qué proyecto está trabajando actualmente?

Por dicha, siempre tengo muchos proyectos. Ahora tengo uno con la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA). Estamos tirando un proyecto titulado Duba Cartoon. (Duba es la Declaración Universal de Bienestar Animal). Estamos haciendo una convocatoria a la comunidad de humoristas gráficos internacionales para que hagan dibujos a favor de bienestar animal y que respalden esta carta que se va a presentar ante las Naciones Unidas para que en cada país se valoren los derechos de los animales.

Vamos a hacer un catálogo, con 40 obras de 40 artistas, que respalde esta iniciativa y está teniendo mucha aceptación. Es la primera vez que Costa Rica va a ser sede de una muestra de humor gráfico de este tipo. La caricatura es un vehículo de mensaje y de arte social; se puede usar el arte en beneficio de la sociedad; no se trata solo de criticar sino también proponer.