Cristian Brenes. 8 junio

El vicepresidente de la Fedefútbol, Víctor Hugo Alfaro, cuestionó la decisión de FIFA de no hacer públicas las irregularidades que evidenció la auditoría forense elaborada por la compañía Ernst & Young Global Limited (EY), sobre la forma en que se invirtió el dinero para el Mundial Femenino Sub-17 que se desarrolló en Costa Rica en el 2014.

Víctor Alfaro, vicepresidente de la Fedefútbol.
Víctor Alfaro, vicepresidente de la Fedefútbol.

Ernst & Young obligó a cada asambleísta que quisiera conocer los resultados de la auditoría a firmar una cláusula en la que se comprometía a no referirse a los hallazgos de la investigación. De hacerlo, serían multados con $50.000 (¢28,7 millones).

La auditoría menciona que hubo errores en los procesos de licitación, compras a proveedores elegidos a dedo, posibles conflictos de interés entre federativos y los oferentes, sobrecostos en su suministro, uso del dinero con otros fines, ausencia de procedimientos confiables en el manejo de los fondos privados y, por si fuera poco, un miembro del Comité de Adjudicaciones fue elegido como proveedor. FIFA invirtió $4,1 millones para la organización de la cita Sub-17.

Pese a la gravedad de lo que menciona el informe, solo 17 de los 23 asambleístas decidieron firmar la cláusula y al final solo 11 asistieron a la junta en la que se dio a conocer la auditoría.

Alfaro, quien fue miembro del Comité Organizador del Mundial y es el actual presidente de liga femenina, cree que el proceso debió ser más transparente, pues existe la necesidad de averiguar quiénes gastaron el dinero de forma indebida.

“Si Eduardo confesó que había cogido esos dineros, hay que investigar cuántas personas se apuntaron en este tema. Si alguna persona se prestó para esto, el Ministerio Público y el Comité de Ética de la Fedefútbol deberían revelarlo”, afirmó.

“No es hacer solo una auditoría y mandarla, la FIFA debería tomar decisiones con este tema y si se considera que don Rafael Vargas (exsecretario general y mano derecha de Eduardo Li) o cualquiera de nosotros tuvo que ver con el tema de los dineros que se perdieron en el Mundial, no deberían de estar en el fútbol”, añadió Alfaro.

Eduardo Li, expresidente de la Fedefutbol. Fotografía: Mario Rojas.
Eduardo Li, expresidente de la Fedefutbol. Fotografía: Mario Rojas.

Al mismo tiempo, el dirigente hizó hincapié en que es más que evidente que hubo un acto ilícito en la supuesta compra de 8.000 balones y 5.000 uniformes adquiridos con dinero del Mundial, pero que no aparecen y nadie sabe adónde fueron a parar.

"Siempre hay una serie de códigos que tiene la FIFA y no los entiendo, porque si está juzgando a la gente que se ha portado mal, no puede ser posible que no se pueda hacer público un documento como este", apuntó Alfaro.

La Nación publicó, como parte de su investigación, que la empresa panameña Forward Sports recibió $172.000 de la Fedefútbol por la supuesta compra de balones y uniformes.

Esta firma fue creada por Canover Watson, exvicepresidente de la Unión de Fútbol del Caribe, para recibir $1,1 millones pagados por Traffic Sports como soborno a Jeffry Webb, según el periodista Michael Klein, del medio The Cayman Islands Journal.

La orden de compra de este equipamiento fue firmada por el exjerarca Eduardo Li y el secretario general Rafael Vargas.

"Para un Mundial la FIFA da todos los balones y los uniformes que se necesiten, así que no hay duda que lo que se dio fue una estafa", concluyó Alfaro.