José Pablo Alfaro Rojas. 7 julio

Todavía no se nombra al nuevo técnico de la Tricolor, pero en los banquillos de Primera concuerdan en que el Mundial muestra la ruta que se debe trazar, a razón de las tendencias tácticas, las estadísticas y los argumentos individuales del tipo de jugador que se proyecta.

Lo más evidente es que la renovación no puede fundamentarse de aspectos subjetivos, cuando la Copa del Mundo ofrece todo tipo de métricas. Desde lo más simple, con jugadores capaces de crear un contragolpe en cuatro o cinco pases; sistemas versátiles en donde los equipos, en la teoría más débiles, logran equiparar con bloques profundas y salidas rápidas.

Óscar Ramírez junto a Luis Marín en uno de los entrenamientos de la Selección Nacional en Europa. Fotografía: Fedefútbol.
Óscar Ramírez junto a Luis Marín en uno de los entrenamientos de la Selección Nacional en Europa. Fotografía: Fedefútbol.

Como bien explican los entrenadores consultados por La Nación, para adaptarse a un estilo de juego, se necesita de la materia prima y de un trabajo acumulado que permita potenciar a aquellos jugadores que se adaptan fácilmente a las nuevas tendencias.

"El entrenador tiene que ir acorde con lo que se está haciendo en Europa. Estamos aburridos de que solo defensa. Hoy aquí no hay jugadores aptos para el contragolpe. Es un equipo muy estático para defender. Hay que buscar hombres idóneos. No se le puede pedir a Bryan Ruiz que tenga vértigo en la posición actual", aseguró el timonel de Grecia, Wálter Centeno.

Paté se centra en la idea de que se debe variar el librillo. A él le gusta tener la posesión de balón, pero también reconoce que hay otros métodos efectivos, que promulgan la idea de ser fuertes atrás, pero también capaces de pisar el área contraria sin tantas dificultades.

"La transición defensa-ataque del fútbol actual se da en seis segundos", explica el timonel del Santos, Johnny Chaves, presente en las gradas durante el Mundial de Rusia y admirador de los equipos capaces de construir un contragolpe sólido con cuatro hombres, sin partirse atrás.

Chaves es fiel creyente de que el material humano está ahí, con futbolistas jóvenes que adquirieron un roce en los mundiales menores y ya se adaptan a las nuevas tendencias de Europa, al conseguir contratos en países europeos a corta edad.

Ian Smith (Suecia), Alexis Gamboa (Bélgica), Rándall Leal (Bélgica) y Andy Reyes (Austria) tienen 20 años o menos, y trabajan a diario en ligas con otra dinámica futbolística.

Mayron George y John Jairo Ruiz llevan rato fuera del país, y se espera que el guapileño Wílmer Azofeifa pueda saltar pronto al Viejo Continente. Estos futbolistas tienen 24 años.

"No hay que desgastarse en probar demasiado. Ya hay un grupo interesante de jóvenes detectado y algunos están en Europa. Se tiene clara la nueva camada. Se trata de definir una nueva idea y trabajarla desde ya para tener una base lista para la eliminatoria", afirmó Chaves.

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Al desgaste de los jugadores más influyentes del equipo, se suma el déficit de una propuesta que ya tiene ocho años sin evolución. Por ejemplo, Bélgica también ha utilizado un sistema con tres hombres atrás, pero el equipo es capaz de elaborar o de contragolpear. Tiene recursos de sobra.

El Mundial evidencia que a la faceta ofensiva de la Sele le urge un cambio. Pueden haber jugadores del actual proceso con buena edad para la siguiente eliminatoria, pero, a la fecha, su juego no ha crecido lo suficiente como para ajustarse a las tendencias modernas.

"Se deben buscar jugadores que sean potentes en las transiciones. La técnica tiene que estar bien empleada. Esto se ve en los pases que permiten al compañero ejecutar una jugada lo más rápido posible. Los pases y las recepciones", recalcó el entrenador generaleño, José Giacone.

Rendimiento de Costa Rica en los últimos dos procesos eliminatorios.
Rendimiento de Costa Rica en los últimos dos procesos eliminatorios.

El técnico argentino va más allá. Asegura que a veces se pide demasiado, cuando en las escuelas de fútbol y las plazas del país se forman las bases de los jugadores jóvenes, y ni siquiera están aptas para practicar la técnica de pase, a razón de sus malas condiciones.

“Las canchas, muchas veces, siguen siendo potreros”, agregó Giacone.

Punto de mejora. Con todo lo visto en el Mundial, los estrategas son claros en que hay sistemas y propuestas que se deben ejecutar en el fútbol nacional.

Por ejemplo, Horacio Esquivel viajó a Rusia para aprender y se devolvió a su equipo Limón con la premisa de trabajar un concepto tan simple como efectivo: “El pase debe ser más fuerte. Debe existir una buena recepción y control orientado. Se debe empezar a trabajar desde las ligas menores”, explicó Esquivel, quien sube constantemente jugadores de fuerzas básicas.

El entrenador caribeño resalta la necesidad de “defender y atacar en bloque” y de aplicar una idea de juego en la que predomine un estilo más vertical del mediocampo hacia adelante. Esta realidad es necesaria en el fútbol de Costa Rica, pero también en la Tricolor, afirma Esquivel.

El serbio Branislav Ivanovic pelea el balón en las alturas con Bryan Ruiz. Fotografía: AFP.
El serbio Branislav Ivanovic pelea el balón en las alturas con Bryan Ruiz. Fotografía: AFP.

“Creo que son conceptos que se pueden trabajar. Solo hay que tener el valor de aplicarlos”.

Cuando empiezan a saltar nombres sobre la mesa, la Fedefútbol espera los informes del anterior cuerpo técnico liderado por Óscar Ramírez para definir un estilo.

El Mundial ya da la primera pista.

“Hay que buscar un modelo de juego y los futbolistas idóneos para aplicarlo. Ahorita alcanza para el medio (Concacaf), pero cuando se cruza a Europa ya no sirve”, concluyó Centeno.