José Pablo Alfaro Rojas. 15 noviembre

Cuando la producción ofensiva de la Sele es tan escasa, no queda más que apelar a lo de siempre, un gol de Kendall Waston de tiro de esquina. La única diferencia en esta ocasión es que quien salvó a la Nacional fue Francisco Calvo, otro defensor y de nuevo en la táctica fija.

Ante la falta de recursos en ataque, a Costa Rica lo salva el balón parado, una realidad cada vez más frecuente, reflejada en esta Liga Concacaf.

Al gol de Calvo de cabeza, al 83′, se le debe sumar el de Johan Venegas desde el manchón blanco al minuto 14′; Costa Rica no generó un solo remate directo a través de jugada elaborada.

Las ocasiones de peligro claras se resumen en los dos goles y tres tiros desviados. Además de un buen pase filtrado de Marvin Angulo a Venegas, que no pudo recepcionar el balón dentro del área, cuando quedaba solo frente al cancerbero.

Keysher Fuller, quien ingresó de relevo, y Giancarlo González presionan al futbolista de Curazao, Juninho Bacuna. La 'Sele' sufrió para derrotar a su rival. Fotografía: AFP.
Keysher Fuller, quien ingresó de relevo, y Giancarlo González presionan al futbolista de Curazao, Juninho Bacuna. La 'Sele' sufrió para derrotar a su rival. Fotografía: AFP.

La otra ocasión se produjo en el primer tiempo y fue de táctica fija, después de un cobro de Angulo que Celso Borges desperdició al rematar muy mal a portería.

"Aquí lo que nos interesaba era ganar, estar más cerca de clasificar, y que el grupo ganara confianza", explicó el timonel Rónald González, en conferencia de prensa transmitida por Radio Columbia.

En el anterior cotejo ante Curazao la generación de jugadas de gol también fue muy pobre. No se anotó, pues el partido terminó igualado a cero, y solo se generaron tres disparos a portería.

Contra Haiti (1-1) tampoco se llegó con claridad; un gol de José Guillermo Ortiz de cabeza después de un centro de Ricardo Blanco fue el único tanto de la Sele, que en este partido consiguió apenas cinco remates a puerta durante los 90 minutos de partido.

Cuando recién empieza su trabajo, la apuesta de González en ataque ya ofrece algunas similitudes, después de ver los tres cotejos de la Liga Concacaf.

El primer hecho concreto es que en ningún partido repitió los nombres en ofensiva. El único que ha disputado todos los enfrentamientos es José Guillermo Ortiz.

Ante Curazao de visita utilizó a Ortiz acompañado por Jonathan Moya, Johan Venegas y Marvin Angulo en la generación, con Celso Borges algo más retrasado.

Rónald Matarrita disputa la pelota con Branley Kuwas de Curazao. Fotografía: AFP.
Rónald Matarrita disputa la pelota con Branley Kuwas de Curazao. Fotografía: AFP.

Frente a Curazao pero en casa le apostó a Ortiz como único punta, junto a Dylan Flores, Johan Venegas y Ariel Lassiter en la producción. También aparecieron Celso Borges y Allan Cruz en la marca, pero con repercusión para, en ocasiones, soltarse y pisar el área contraria.

Y ante Haití jugaron Moya y Ortiz como puntas. Joel Campbell y Randall Leal detrás.

A pesar de todo, un factor común es que los cambios ofensivos han resultado positivos en la mayoría de juegos. Por ejemplo, Leal ingresó de cambio y cobró el tiro de esquina que terminó en la anotación de Calvo este jueves.

En el cotejo ante Haití, Flores sustituyó a Moya con buen suceso.

Por lo demás, hay poco que resaltar en cuanto a la claridad en las fases: ni en la transición defensa-ataque, y menos en construcción.

Costa Rica padece arriba, cuando más se discute y a la vez se sufre para renovar el eje de ataque, después de la decisión de Rónald González de dejar fuera de lista a Bryan Ruiz, por falta de minutos en su club, el Santos de Brasil.

Ayer tampoco se contó con Campbell, quien fue descartado por el cuerpo técnico de la Mayor, ante la irregularidade en el León azteca.

Por lo demás, el material humano que convocó González es el que se tiene a su disposición, con algunas fichas que ya muestran algunos chispazos, pero que todavía no lucen consolidadas, como Leal o el propio Moya.