Antonio Alfaro, Amado Hidalgo, José Pablo Alfaro Rojas. 13 febrero
Rodolfo Villalobos, presidente de la Fedefutbol junto al presidente de la República, Carlos Alvarado, y su esposa, la primera dama Claudia Dobles durante una actividad en casa presidencial previo a la salida de la Selección hacia el Mundial de Rusia 2018. Fotos de Diana Méndez.
Rodolfo Villalobos, presidente de la Fedefutbol junto al presidente de la República, Carlos Alvarado, y su esposa, la primera dama Claudia Dobles durante una actividad en casa presidencial previo a la salida de la Selección hacia el Mundial de Rusia 2018. Fotos de Diana Méndez.

Aunque Eduardo Li reiteró en recientes entrevistas que su labor fue ad honorem y, ciertamente, no hay salario establecido por la Fedefútbol para el máximo jerarca, Rodolfo Villalobos gana más dinero gracias al balompié que Carlos Alvarado como presidente de la República.

Consultado por La Nación, Villalobos admitió ingresos que suman casi $150.000 anuales ($12.500 mensuales en promedio, casi ¢7,6 millones según el tipo de cambio actual), sin contar la posibilidad de algunos miles de dólares más por ingresos variables como dietas, viáticos y gastos de bolsillo. Solo en el Mundial, por ejemplo, a Villalobos y dos dirigentes más les fueron asignados $9.000 en viáticos.

Sin contar ese último monto, podría asegurarse que lo devengado por el Presidente de la República, Carlos Alvarado, entre salario y el pago de prohibición, en el mejor de los casos alcanza el 63% de lo ganado por el presidente de la Fedefútbol (¢4.793.122).

“El hombre sin dinero que llegó a la Fedefútbol”, como titulamos la semblanza de Villalobos cuando se sentó en la cabecera del Comité Ejecutivo, hoy se dedica en exclusiva a su labor dirigencial. Aquel que rompió el molde de presidentes acaudalados, al estilo de los empresarios Eduardo Li, Hermes Navarro e Isaac Sasso, ya no depende de los ingresos como ingeniero civil.

Al momento del arribo a la presidencia, en agosto del 2015, sumaba casi 16 años repartiendo el tiempo entre los estadios y las obligaciones en Sielsa, empresa limonense dedicada a servicios de exportación y logística; luego solicitó un permiso sin goce de salario para atender labores hacia Rusia 2018; finalmente, renunció el año pasado a su trabajo de casi dos décadas para vivir por, para y del fútbol.

La mayoría de sus ingresos provienen de la Concacaf y no del ente costarricense, si bien hay quienes los consideran consecuencia de su rango en el fútbol nacional. "No hay duda de que si no fuera presidente de una Federación, no estaría en Concacaf”, considera Rafael Vargas, exintegrante del Comité Ejecutivo. Por añadidura, el comentario alude a los $125.000 anuales asignados a Villalobos como Vicepresidente en el Comité Ejecutivo de la confederación, un puesto independiente al de jerarca en Costa Rica.

Sorpresa con dinero

Según Villalobos, cuando aceptó el cargo en la Concacaf no tenía idea de ese pago, hasta que en una reunión un compañero consultó algo al respecto. “Yo, extrañado, pregunté acerca de lo que estaban hablando y me explicaron entonces que se trata de una compensación anual de $125.000”. La confesión del presidente de la Fedefútbol se dio en una amplia entrevista con La Nación realizada en mayo del 2018, cuyo contenido ha sido publicado parcialmente en diferentes reportajes.

Aunque en ese momento Villalobos se mostraba anuente a dar cifras, como los $100 que recibe cada federativo nacional por cada sesión en el Proyecto Gol, el Comité Ejecutivo que él preside decidió posteriormente que “no deben ser del escrutinio popular” los ingresos por viáticos, gastos de bolsillo, dietas o cualquier otro ingreso producto de la participación en el fútbol.

Fue en diciembre pasado cuando negaron la información, ante consultas de este medio que pretendían mostrar con datos oficiales no solo de lo devengado por Villalobos sino también por sus compañeros. El Comité Ejecutivo decidió por “unanimidad” no revelar montos, como consta en una misiva firmada por la Secretaria General, Margarita Echeverría.

Además de ella, quien ocupa diferentes puestos en el fútbol nacional e internacional, es imposible que otro federativo tico obtenga más dinero por su labor en el fútbol que Rodolfo Villalobos.

"Pienso que el presidente de la Federación debería tener salario, pero ahorita no, sino el próximo presidente. La demanda de tiempo y la responsabilidad lo justifica”. Rodolfo Villalobos

Inquietudes federativas

Adicional a los $125.000 anuales, la Concacaf decidió el año pasado asignar $2.000 mensuales al presidente de cada federación, un apoyo que generó dudas entre algunos compañeros de Villalobos.

En el anonimato, uno de ellos confesó meses atrás que no tenían muy claro si ese dinero era destinado para la Federación o si correspondía a Rodolfo Villalobos. Consultado, el jerarca respondió con notable indignación, pues a su criterio no había nebulosa alguna sino el deseo de desestabilizar por parte de sus opositores.

“Son dineros para el presidente que ingresan a través de la Federación”, afirmó quien hasta entonces nunca se había referido públicamente a ese monto, dado a conocer ahora por La Nación. De paso, Villalobos aclaró que por esos ingresos paga impuestos en Estados Unidos.

Del archivo:

Diálogos con Rodolfo Villalobos

Aunque no se trata de recursos de la Fedefútbol y ningún federativo los ha cuestionado públicamente, algunos dirigentes señalan que Rodolfo Villalobos debió informar al respecto en el Comité Ejecutivo y ante la Asamblea de representantes, órgano encargado de elegir a los federativos, incluido el presidente.

El vicepresidente Jorge Hidalgo y el asambleísta Juan Carlos Román, por ejemplo, aseguran haberse enterado en la prensa sobre los $125.000 anuales (La Nación mencionó el monto en un reportaje sobre lo perdido por Eduardo Li). En tanto, Víctor Hugo Alfaro considera que Villalobos no estaba en la obligación de comunicar sobre lo recibido en su calidad de vicepresidente del área; en cuanto a la compensación como presidente de la Fedefútbol advierte que sí lo comunicó al Ejecutivo.

Hay quienes debaten si el presidente debería tener salario. Rodolfo Villalobos lo consideró justo en la mencionada entrevista, “por la responsabilidad y el tiempo que demanda”, si bien advirtió que no pretende que se instituya para este mandato sino para el presidente que resulte electo en agosto de este año.

Rodolfo Villalobos: ‘El presidente de la Fedefútbol debería tener un salario’
Rodolfo Villalobos admitió a La Nación los montos que recibe como vicepresidente de la Concacaf y como presidente de la Fedefútbol, en contraste con lo decidido por el Comité Ejecutivo que él preside, que de manera
Rodolfo Villalobos admitió a La Nación los montos que recibe como vicepresidente de la Concacaf y como presidente de la Fedefútbol, en contraste con lo decidido por el Comité Ejecutivo que él preside, que de manera "unánime" negó información relativa a viáticos y otros ingresos de sus integrantes. Foto: Luis Navarro

—¿Las dietas que reciben los dirigentes de Concacaf se dieron después de los casos del FIFAGate?

—No, eso siempre ha existido. Lo que pasa es que la dieta actual no fue establecido por el Comité Ejecutivo de la Concacaf. Se contrató una empresa. Hay un Comité de Compesación, así se llama, que evalúa todo y ese comité contrató una empresa que hizo un análisis de muchas empresas similares en Estados Unidos e hicieron una recomendación sobre el monto de esa dieta ($125.000 anuales).

—Esos $125.000 los recibe como dirigente de Concacaf y no como presidente de la Fedefútbol. ¿Quién llevó a Rodolfo Villalobos a la Concacaf?

—Qué dicha que me pregunta eso. Desde que llegué al fútbol nunca he buscado un puesto. Me ofrecieron ser miembro de la junta directiva de Santos por colaborar, doné mis servicios profesionales a la remodalación del estadio Ebal Rodríguez en dos ocasiones. Cuando renuncié al Santos en el 2006, los presidentes de Unafut me pidieron que si quería ser parte del Comité Ejecutivo de la Federación. Acepté con mucho orgullo. En el 2015 me pidieron que fuera el presidente de la Fedefútbol, por dos razones principales: uno, porque conocía a la Federación y, dos, porque saben cómo soy y que esa forma de ser mía era la que se requería en ese momento para dar el giro que necesitaba la Fedefútbol. Era un reto fuerte y lo acepté porque soy una persona de retos. Siendo presidente de la Federación, hay una reunión en Costa Rica los presidentes de Uncaf, donde se tiene que escoger por primera vez en la historia en una elección quién iba al puesto de vicepresidente de Concacaf y quién al puesto de Director de Concacaf representando a la Uncaf. Y en una votación fui electo por mis compañeros para ocupar el puesto de vicepresidente.

—¿Nadie le ayudó?

—Mis compañeros de Centro América. Creyeron que era la persona con la capacidad y la personalidad para estar en el puesto. Yo cumplí con un periodo que faltaba, ese puesto de era de Alfredo Hawitt (arrestado por el FIFAGate), y nuevamente en una elección fui nombrado por cuatro años vicepresidente, hasta el 2021. A mí no me llevó nadie.

—¿El presidente de la Fedefútbol tiene salario pagado por la Fedefútbol?

—No. Y pienso que debería de tener, pero no ahorita, sino el próximo presidente. La demanda de tiempo y la responsabilidad lo justifica.

—¿Descarta que sea Rodolfo Villalobos el próximo presidente?

—No sé quien será.

—¿Pese a los $2.000 mensuales que asigna la Concacaf, considera que la Fedefútbol debería asignar un al salario a su presidente?

—Sí, el presidente de la Federación debe ser asalariado. Incluso, así nos lo recomienda la Universidad de Costa Rica y Gobierno Coorporativo. Se trata de alguien que se dedica por completo a la Federación. En este momento, lo que asigna Concacaf no es parte de los gastos de la Federación. En nada afecta a la Federación. Más bien yo he jalado agua de esos molinos (de Concacaf) para bien de la Federación.

—Algunos asambleístas aseguran que usted no le informó a la Asamblea sobre los $125.000 (como Vicepresidente de Concacaf) y creen que debió hacerlo.

—No sé. Es que se trata de un puesto que no es de la Federación.

—Entiendo que sí informó al Comité Ejecutivo sobre los $2.000 (aporte mensual de la Concacaf a cada presidente del área).

—Es diferente. Llegó una carta informando a la Federación sobre la decisión de Concacaf de otorgar al presidente esos $25.000 al año, $2.000 por mes. Son dineros que recibo por mi labor y tributo por eso. Sobre los $125.000 pago impuesto en Estados Unidos. Y sobre los $2.000, como se me dan por medio de la Federación, tengo que reportar aquí (en Costa Rica).