José Pablo Alfaro Rojas. 2 junio
Marcel Hernández suma 12 goles en el actual torneo y es el subgoleador de la campaña. Fotografía: Rafael Pacheco.
Marcel Hernández suma 12 goles en el actual torneo y es el subgoleador de la campaña. Fotografía: Rafael Pacheco.

Las posibilidades de que el delantero cubano, Marcel Hernández, pueda jugar con la Selección de Costa Rica son tan escasas, que ni siquiera hay un artículo en los estatutos de FIFA que le abra esta posibilidad con algo de claridad.

A pesar de que el futbolista aseguró al canal Tigo Sports que se quiere nacionalizar para jugar con la Tricolor, sus posibilidades son mínimas y solo podría ocurrir si se comprueba que su caso es excepcional por razones de carácter político.

Para complicarlo aún más, la Federación Costarricense de Fútbol explicó a La Nación que, en este momento, no considera a Hernández como futbolista “elegible” para la Selección y, por lo tanto, no está siendo considerado.

Pero, ¿por qué no se puede descartar del todo que FIFA le permita a Hernández vestir la camiseta de la Mayor en algún momento? Con la colaboración del abogado especialista en derecho deportivo, Rodrigo Chaves, La Nación evaluó todos los escenarios posibles.

Realidad. La primera complicación proviene del hecho de que Hernández ya jugó partidos oficiales con la Selección Mayor de Cuba; esto cierra la mayoría de alternativas a considerar.

El artículo 5.2 del reglamento de aplicación de los estatutos de FIFA establece la prohibición de que un jugador que haya jugador de forma total o parcial con una federación en un partido oficial, pueda hacerlo con la selección de otra federación.

Sin embargo, este artículo muestra dos excepciones:

El artículo 8.1 menciona que si un futbolista tiene varias nacionalidades puede ejercer por una única vez el derecho a jugar con otra federación.

Por ejemplo, si cuando Marcel disputó su primer partido oficial con Cuba, ya hubiera tenido la nacionalidad tica, habría podido solicitar jugar con la selección costarricense.

Esta posibilidad es factible, por ejemplo, para aquellos jugadores con padre o madre de otro país, lo que les permite optar por la doble nacionalidad.

En el caso de Marcel, no cumple con este requerimiento.

El artículo 8.2 menciona la segunda opción, pues el futbolista puede jugar con otra Federación si por decisión de una autoridad estatal pierde la nacionalidad de su país. Esta opción es posible aún cuando haya jugado algún partido con su país de origen.

Esta alternativa tampoco es posible para Hernández, pues incluso a aquellos jugadores cubanos que han decidido desertar, no se les quita su nacionalidad.

’Profesionales'. En Cuba hay un Ministerio de Deportes que tiene la autoridad de decidir a cuáles jugadores se les puede llamar a su selección y a quiénes no.

Históricamente, este órgano determinó que solo se podía convocar a aquellos futbolistas considerados como "no profesionales". Es decir, los que juegan en la liga de su país.

A aquellos legionarios que militan fuera de Cuba no se les toma en cuenta.

Sin embargo, en febrero de este año, la Federación de Fútbol de Cuba y el Ministerio de Deportes anunciaron que estaban en negociaciones para habilitar la convocatoria de ocho futbolistas profesionales, entre ellos Marcel Hernández.

Marcel Hernández celebra con Cristopher Núñez, durante el cotejo disputado ante Jicaral. Fotografía: Rafael Pacheco.
Marcel Hernández celebra con Cristopher Núñez, durante el cotejo disputado ante Jicaral. Fotografía: Rafael Pacheco.

¿Cuál es el inconveniente? Que aunque avalen el llamado de los profesionales, Cuba tiene serios problemas para cumplir los requerimientos que exige FIFA.

El medio digital ADN Cuba, enumera los factores más evidentes:

1. Los isleños tienen dificultades para cubrir los gastos exigidos por los clubes con el objetivo de que cumplan con las exigencias mínimas requeridas para el traslado de los futbolistas durante los partidos oficiales.

Por ejemplo, los seguros, dietas y gastos médicos que exigen los equipos dueños de la ficha del jugador son difíciles de cubrir para este país.

2. Poseen poca experiencia en hacer convocatorias internacionales. Es decir, les cuesta llenar y cumplir a tiempo con toda la documentación de FIFA.

3. Tienen problemas para hospedar a sus legionarios en hoteles que cumplan con las condiciones mínimas a las que se acostumbraron los profesionales.

Por estas limitaciones, directamente relacionadas con la realidad política de Cuba, es que podría abrirse un portillo para que Hernández se nacionalice.

¿Por qué? Básicamente porque hay un antecedente que no aparece en los estatutos de FIFA que logró que un buen número de futbolistas cambiaran de una selección a otra.

Es el caso de Kosovo, la gran excepción a la regla.

En el 2010, FIFA avaló a Kosovo para jugar sus torneos oficiales. Esto causó que 24 futbolistas que ya habían jugado con otros países y tenían orígenes kozovares, solicitaran el cambio para defender la casaca de esta nación.

FIFA decidió que, por razones políticas, un total de 16 jugadores pudieran jugar con Kosovo, a pesar de haberlo hecho ya con países como Bosnia y Alemania.

El abogado Rodrigo Chaves cree que este es el único caso que podría explorar Marcel, pues por razones políticas, Cuba muestra serios problemas para que el jugador pueda afrontar los partidos oficiales.

"Hay una base mínima para intentarlo por la particularidad de Cuba como equipo de fútbol, como asociación y como país, pero es una posibilidad mínima", resaltó Chaves.

“Aunque en el caso de Kosovo se dio una interpretación distinta porque había una excepción, también hay tintes políticos de por medio. Yo siendo el abogado de Marcel me iría por ese lado”, agregó el abogado de la firma JBC Estudio Legal.

Fedefútbol. El reglamento de FIFA da a entender que es el jugador quien debe realizar la solicitud para jugar con una segunda selección.

Hernández ya manifestó públicamente que realiza el papeleo para nacionalizarse, pero esto no es suficiente, pues apenas sería el primer paso del proceso.

La Fedefútbol explicó, ante consulta de ‘La Nación’, que en este momento no se está evaluando enviar una solicitud a FIFA para nacionalizar a Hernández.

Agregó además que no lo consideran elegible para la Mayor, pues ya jugó partidos con la selección de Cuba.

“El futbolista que usted menciona jugó partidos con su Selección, por lo cual no es elegible”, relata el escrito enviado por la Fedefútbol a este medio.