Esteban Valverde. 22 marzo
Luis Martínez de Guatemala intenta pelear con Kendall Waston por una pelota que el tico controló. Fotografía: AP
Luis Martínez de Guatemala intenta pelear con Kendall Waston por una pelota que el tico controló. Fotografía: AP

Guatemala, rival de la Selección Nacional en su primer fogueo de la fecha FIFA de marzo, vivió cinco circunstancias en su pasado que lo hacían ver como un rival más débil que la Tricolor; sin embargo, en el campo fue claro que eso no pesó.

Para empezar, Guatemala viene de salir de una sanción de FIFA que lo mantuvo fuera de torneos internacionales desde octubre del 2016 a mayo del 2018, por lo que durante la semana previa al duelo ante Costa Rica, en tierras chapinas, se recalcó que contrario a la Sele, los guatemaltecos carecían de roce internacional.

“En clubes no considero que haya mucha diferencia; en Selección, sí, es considerada potencia en Concacaf… lo que nos ha atrasado fue la participación internacional que nos vetaron y perdió ese roce, afecta y estamos pagando”, aseguró Amarini Villatoro, estratega chapín antes del compromiso.

Pero, también la presencia de Villatoro se veía como una posible debilidad, porque el estratega fue nombrado para esta fecha FIFA y asumió el banquillo como interino ante la destitución de Wálter Claverí.

El técnico solamente tuvo 12 sesiones de trabajo; no obstante, consiguió hacer un esquema defensivo muy fuerte en el que la idea era que no le anotaran y aprovechar el error del contrincante.

Villatoro es un joven estratega de 37 años que ya suma dos campeonatos en Guatemala, con el Guastatoya.

La tercer circunstancia que poseía el cuadro celeste y blanco era contraria a Costa Rica; ellos solamente tienen un legionario en su nómina: Allan Yanes, del segundo plantel del New York Red Bulls. La selección tica, por su parte, suma 15 jugadores que están en el exterior en sus filas.

Gustavo Matosas alineó a nueve legionarios y además incluyó desde el banquillo a Bryan Ruiz, Mayron George y Rónald Matarrita, aún así en el campo esta diferencia no se vio y más bien las entradas duras y ganas de los contrincantes fueron golpeando a los nacionales, quienes se vieron disminuidos.

Otro punto que no se puede dejar de lado es la actualidad deportiva de ambas escuadras.

Desde que se le levantó el impedimento internacional, Guatemala jugó contra Cuba en dos ocasiones; venció 1 a 0 y 3 a 0. Luego perdió con Argentina 3 a 0, cayó con Ecuador 2 a 0, fue goleado por Israel 7 a 0 y después volvió a perder pero con El Salvador 3 a 1.

En sus encuentros recibió 15 dianas y solo pudo convertir cinco.

“Era importante para nosotros ganar este partido para demostrar que vamos a un proceso nuevo y que tenemos las condiciones para competir y empezar a levantar el fútbol”, destacó el portero guatemalteco Nicholas Hagen en declaraciones a TigoSports de Guatemala.

Guatemala demostró que con hormonas se puede dejar atrás cualquier modestia para así ponerse al nivel de una Selección llena de ticos que juegan en Europa y la MLS, dominar a un rival en el papel más rayado y finalizar la jornada con una victoria.