Esteban Valverde.   24 junio
Duckens Nazon celebra la anotación que logró de penal en el minuto 57' frente a Costa Rica. Fotografía: AFP

Haití castigó a Costa Rica, la puso contra las cuerdas, obligada a enfrentarse en cuartos de final al equipo favorito para dejarse la Copa Oro, México. La Nacional se echó la soga al cuello con el resultado.

La Selección perdió 2 a 1 con los caribeños en el último partido de la fase de grupos, no pudo ganar su grupo y ahora tendrá que lidiar contra la estadística: clasificar a semifinales llegando como segundo lugar de su grupo, algo que solo ha podido hacer una vez de seis oportunidades que ha tenido.

Óscar Duarte se tomó el cabello y se lo jaló hasta sentir dolor, Gustavo Matosas decidió sentarse durante los últimos cinco minutos y Elías Aguilar quedó de rodillas en el césped con el pitazo final; así de entregada quedó la Nacional.

La frustración que sintieron los jugadores fue mayor porque frente a Haití jugaron sus mejores 45 minutos de la Copa Oro en faceta ofensiva, lo que tanto se la ha exigido a la Selección. Por fin se vio posesión de la pelota, también el vértigo en el último cuarto de cancha, las paredes y buen toque; no obstante, eso de nada sirvió.

La inclusión desde el arranque de hombres como Keysher Fuller, Rónald Matarrita, Bryan Ruiz y Rándall Leal hizo que la Tricolor tuviera otra dinámica y un estilo muy marcado de juego. La Sele dejó de tener un juego de posesión a un fútbol directo, en el que se atacaron los espacios y se buscó el mano a mano con los defensores contrarios.

El primer tiempo terminó 1 a 0 para Costa Rica, pero bien pudo dejarle un gol más al cuadro patrio. El tanto tico llegó en el 12', cuando Matarrita se combinó con Fuller en una jugada de pase largo, el zaguero del Team habilitó a Álvaro Saborío, quien con un disparo de cabeza consiguió su gol.

Costa Rica dominó 57 minutos, sin embargo un penal cometido por Francisco Calvo golpeó la confianza y provocó un desastre de 33 minutos.

Todo inició con la diana de Duckens Nazon. Luego de ese golpe, los isleños hicieron lo que quisieron y desnudaron nuevamente a la Tricolor, como lo hizo Bermudas sin efectividad frente al marco.

Los desbordes por izquierda y derecha fueron constantes, el estratega Marc Collat colocó cuatro hombres en ofensiva y enloqueció a la zaga tica. Matosas intentó responder con la inclusión de Óscar Duarte, pero no hubo forma de controlar las espaldas de Matarrita y Fuller, las cuales fueron un lunar enorme en defensa.

Por derecha entraron los dos centros de los goles haitianos; sin duda fue la segunda acción la que más denotó fallas.

Harold Charles desbordó por derecha, se quitó a Giancarlo González y colocó un centro rastrero que no pudo desviar Matarrita; así entró Djemmy Alexis y fusiló a Leonel Moreira. El gol hizo que las caras largas aparecieran, los reclamos también, como el que le hizo Matarrita a Moreira y por ende la desesperación de intentar igualar en 10 minutos.

El lateral izquierdo del New York City sufrió de más en el complemento, se vio inseguro después de un gran primer tiempo en donde fue punto alto en ataque.

Para Costa Rica más bien había tardado en caer el gol de la derrota. Previamente, Leonel Moreira ya había detenido un disparo a tres metros y en otras dos la puntería le falló a los atacantes.

Costa Rica tuvo en una noche sus mejores 57 minutos de la Copa Oro, pero también sus peores 33 para prácticamente quedar a la espera de sentencia. La Sele tiene un pie fuera del certamen y solo el positivismo de un juego perfecto ante el rival más pintado mantiene viva la esperanza.