Esteban Valverde. 20 noviembre
Allan Cruz consiguió la segunda anotación de Costa Rica. Fotografía: AFP
Allan Cruz consiguió la segunda anotación de Costa Rica. Fotografía: AFP

La Selección Nacional es otra. Aquel equipo que enfrentó la gira a Asia y los juegos de octubre quedó atrás.

Ese plantel temeroso en ataque, con poca posesión de la pelota, frágil en defensiva y sin respuesta ya fue superado.

Más allá de los resultados, victoria 3 a 2 sobre Chile e igual marcador en el triunfo ante Perú, este martes, el equipo patrio por fin mostró buen funcionamiento: tuvo la pelota, fue seguro en defensiva y además demostró tener capacidad de remontar como visitante.

Las bandas se convirtieron en verdaderas alas. Rónald Matarrita reafirmó su buen rendimiento y fue pieza clave.

El lateral izquierdo que había anotado ante Chile, ahora brindó una asistencia a Allan Cruz, quien recibió el premio por su gran rendimiento.

El florense marcó de cabeza en el 54’, para el 2-1 a favor de los ticos; previamente había anotado Jonathan McDonald para el 1-1.

El delantero erizo consiguió un muy buen tanto luego de una gran acción individual de Joel Campbell.

Lo del atacante del Frosinone en la gira fue de destacar, el número ‘12’ se encargó de comandar la ofensiva costarricense tanto en el primer partido como en el segundo.

Joel creó las tres ocasiones en las que La Sele marcó ante los peruanos.

Es cierto, en ofensiva se continúan teniendo errores como las espaldas de las laterales que sufren mucho con pelotas filtradas o las acciones mano a mano de los centrales; sin embargo, sí hay que señalar la garra para recuperar pelotas.

Celso Borges recordó el rendimiento de Brasil 2014, con presencia y presión en la marca, en el área propia y rival.

Kendall Waston cumplió con cierres importantes gracias a su corpulencia física, también Francisco Calvo y Giancarlo González se fajaron con barridas para evitar la penetración contraria. Otro que tuvo una buena prueba fue Yostin Salinas, el saprissista salió bien librado del cotejo.

Esteban Alvarado también dio muestras de lo que puede aportar y sacó al menos tres acciones claras del contrincante, pese a que en la primera anotación quedó la sensación de que pudo hacer algo más.

La Selección pudo marcar más goles y José Miguel Cubero tuvo su chance en el cierre, pero careció de tranquilidad para definir solo ante el cuidapalos de Perú. Al final se sufrió por el triunfo, empero también se crearon ocasiones para matar el partido.

Para terminar, unos jugadores menos habituales tuvieron su oportunidad. Elías Aguilar entró a administrar el encuentro, Rándall Leal a buscar el contragolpe, la Tricolor también enseñó que sabe administrar una ventaja.

Costa Rica termina un 2018 para el olvido recuperando el alma guerrera, la esencia de su fútbol: buen toque, posesión, desequilibrio y orden. La Nacional consiguió seis anotaciones en dos partidos en América del Sur, situación que ya se había olvidado, es decir, en dos cotejos se han anotado más de la mitad de los tantos que se habían hecho en todo el año.

Al final, Rónald González le entrega la Selección a Gustavo Matosas con una cara alegre, muy diferente a la mostrada cuando él la tomó. La última imagen de los ticos fue buena y hace que el 2019 se presagie esperanzador.