Esteban Valverde. 13 octubre
Keylor Navas intentó darle salida rápida a Costa Rica con su saque. Fotografía: Mayela López
Keylor Navas intentó darle salida rápida a Costa Rica con su saque. Fotografía: Mayela López

En el duelo ante Curazao apareció el que nadie esperaba como figura. Emergió como líder y salvó al equipo de una derrota sonrojante. Keylor Navas se consolidó como la referencia del cuadro, sin importar el rival que esté al frente.

La Selección Nacional no encuentra el camino, el equipo patrio avanza lleno de confusión en la Liga de Naciones y todavía no gana en la nueva era de Rónald González. Ahora igualó 0 a 0 con Curazao, en casa, el estadio Alejandro Morera Soto.

Cuando se presentó el grupo del certamen y los rivales eran Haití y Curazao, se pensó en que la Nacional caminaría por su zona sin problema, no obstante en la primera doble fecha no pudo vencer a ninguno de sus contrincantes y sufrió de más para sacar un punto. De hecho, la gran figura de la Selección en ambos cotejos fue Keylor Navas, sí, el arquero del PSG.

Frente a Haití salvó dos ocasiones claras y ante Curazao el Halcón brilló sacando un cabezazo a quemarropa y luego en el segundo tiempo frenó un disparo a tres metros.

La Tricolor carece de seguridad defensiva. A los rivales les basta con imponer velocidad para complicar, dejar atrás a los zagueros y tener al frente a Navas. Así lo hizo el hábil Gino van Kessel, extremo del rival, que con dos corridas puso en aprietos a Óscar Duarte y Rónald Matarrita e hizo que Keylor se tuviera que emplear a fondo.

También en la inicial, pero por derecha, los caribeños consiguieron con dos desbordes causar una discusión entre Johan Venegas y Ricardo Blanco, porque ambos quedaron en evidencia cuando dejaron centrar y el '9', Rangelo Janga, estuvo a punto de anotar.

Rónald González, disconforme con lo mostrado en la primera cita de este torneo ante los haitianos, hizo cambios en su once. El seleccionador incluyó a Johan Venegas, Dylan Flores, Ariel Lassiter y Rónald Matarrita desde el inicio; empero, el desempeño no mejoró.

Lassiter tuvo un destello en la inicial, al aprovechar un servicio filtrado de Johan Venegas, pero su remate salió por fuera.

El jugador de campo mejor de la Sele fue Johan Venegas. El saprissista se esforzó, intentó ser el eje del once y en medio de la frustración de no encontrar socio buscó hasta rematar de larga distancia, sin éxito.

Flores no abrió espacios y Matarrita no hizo más que Bryan Oviedo.

La percepción de Costa Rica, respecto a lo que se veía con Gustavo Matosas, es un claro retroceso. Costa Rica no tiene flujo ofensivo, de hecho es un equipo trabado, sin clara conexión entre la defensiva y la ofensiva.

Al final, el equipo Nacional empezó por desesperación a enviar balones al área. González incluyó a Jonathan Moya, Luis Díaz y Joel Campbell para explotar las bandas y producir centros; la fórmula tampoco funcionó.

Curazao demostró su crecimiento con buen toque de pelota, en muchos lapsos se dejó la posesión y con el contragolpe preocupó.

Ahora la Selección Nacional queda obligada a lavarse la cara en la próxima jornada, cuando visite a Curazao y reciba a Haití. El equipo patrio debe sumar de tres si quiere clasificar a la siguiente fase porque está con solo dos puntos y el líder de la zona es el propio Curazao con cinco.

Con el pitazo final, Joel Campbell puso sus manos en la cintura y miró a los aficionados, unos pocos silbaron a la Nacional por su desempeño.

¿Qué hubiera sucedido sin Keylor Navas en estos partidos? El guardavallas fue vital y clave, ante los caribeños el portero nacional fue la figura, sin él Costa Rica bien podría estar con cero unidades y en una zozobra total.