Fiorella Masís. 18 junio

Apenas es su primera prueba y aunque el verdadero reto empezará en cuartos de final, la Selección Nacional cumplió uno de sus principales deseos en su debut en Copa Oro 2019.

Celso Borges fue un punto alto en la Selección Nacional. Fotografía José Cordero
Celso Borges fue un punto alto en la Selección Nacional. Fotografía José Cordero

El fútbol que pretende Gustavo Matosas basa uno de sus principios en tener la bola y ser efectivo con ella. Ante Nicaragua lo consiguió, más allá del 4-0.

Según estadísticas de la Concacaf, la Tricolor tuvo una efectividad en el pase del 84%.

La resistencia del rival fue mínima; sin embargo, esta vez hizo lo que tanto estuvo buscando en partidos anteriores.

Lo reflejó el juego y lo confirman las estadísticas. También gozó de un 57% de la posesión del balón.

Eso fue un punto alto, pero no siempre tener el control de la redonda da buenos resultados. Un ejemplo de ello fue el amistoso ante Guatemala, del pasado 22 de marzo, cuando la Nacional perdió 1-0.

En ese momento, los ticos se vieron muy mal, pese a que la posesión estuvo claramente a su favor, con un 68%.

Este domingo, con un rival similar, tuvo menos la bola, pero la utilizó mejor, incluso en las acciones generadas.

Ante los pinoleros concretó 13 remates, cuatro terminaron en anotación, cinco fueron al marco y otros cuatro desviados. Contra los chapines solo hubo siete y cuatro fueron a puerta.

En la victoria contra Jamaica, del 26 de marzo, hubo mejoría, aunque poca ofensiva, con cuatro disparos directos y tres por fuera.

Pero ante Nicaragua se mostró un avance más significativo.

Todo esto tomando en cuenta que el contrincante no fue lo suficientemente agresivo para complicar a la Sele, aunque intentó presionar en la media cancha.

En ese sector es donde más estuvo el balón. Celso Borges cumplió con su función de distribuirlo, siendo el más eficaz, tras 51 pases correctos de los 58 que hizo.

“Es una cuestión colectiva, cuando el equipo se ve bien las cosas personales tienden a relucir, todos se merecen una nota buena por el partido, todos encajamos bien dentro del sistema”, comentó Borges tras el compromiso.

Abajo de él estuvieron Kendall Waston y Óscar Duarte, demostrando que la Sele intentó jugar desde atrás. El más alto del equipo pasó la bola 39 ocasiones y solo en tres fue de mala forma, mientras Duarte erró solo uno de 39.

En general, Costa Rica tocó el esférico en 323 oportunidades, contra 229 de Nicaragua.

La diferencia no es abismal, pero lo que se hizo al frente marcó el destino del juego.

Además, los dirigidos por Matosas recuperaron 24 balones, siendo otra vez protagonistas Waston, en cinco oportunidades, Celso con cuatro, así como Gamboa y Campbell, con la misma cantidad.

Delanteros en deuda. Pese a una ofensiva más productiva, los delanteros de la Selección Nacional siguen “peleados” con el gol.

Las anotaciones llegaron desde volantes y un lateral. Esto es bueno para la idea de que todos lleguen al frente, pero a los atacantes todavía están en deuda.

“Esa es la idea siempre, alternar los jugadores, la movilidad del equipo es muy importante para generar huecos en la defensa rival”, explicó Matosas.

Pero el técnico no quiso profundizar en qué pasa con los delanteros.

Estos jugadores no anotan desde el año pasado en el triunfo ante Perú 2-3, en ese momento lo hizo Jonathan McDonald.

Ante Nicaragua, cumplió, pero sobre todo como asistidor, de ahí su pase gol a Celso Borges.

Con muchas dudas quedó Mayron George, el punta que se ha vuelto predilecto por Matosas.

Al espigado futbolista le costó controlar la pelota en el uno contra uno y falló al momento de buscar el marco. Solo hizo dos disparos, uno directo, y no recuperó ninguna pelota.