Dice que el sello más visible de la era Chope se presenta en la ofensiva, pues el cambio generacional le dio más movilidad y velocidad a la ofensiva

Por: José Pablo Alfaro Rojas 2 julio, 2015

Proyecto Gol

Jonathan McDonald no quiere desaparecer. El delantero se adapta a una realidad que notó desde el primer día de entrenamiento en la Mayor: esta Selección es más rápida que la anterior en la zona de ataque.

El delantero considera que el sello más visible de la era de Paulo Wanchope se presenta en la ofensiva, pues el cambio generacional le dio mayor velocidad al equipo.

Anteriormente con Marco Ureña o Joel Campbell en punta, en el presente con David Ramírez arriba; Joel y Johan Venegas llegando desde atrás.

No es un cambio radical pero si visible, al verse que en los últimos dos procesos (2006-2010, 2010-2014) el goleador fue el mismo: Álvaro Saborío, un típico centro delantero.

"El cambio generacional le ha dado más velocidad al ataque de la Sele. Creo que la pasada Selección tenía más manejo en el mediocampo, pero ahora es necesario atacar más el espacio y llegar con sorpresa", comentó McDonald.

El reto. Al artillero no le gusta ser suplente: "es difícil para uno, soy un jugador ambicioso y siempre quiero jugar". Lo confiesa abiertamente pero también está aprendiendo a aceptar su realidad, a solo seis del debut de la Sele en Copa Oro.

"Es parte del rol que a uno le toca, hay que aceptarlo, vivirlo y aprovechar los minutos que me den", confiesa el delantero con madurez.

Es muy probable que inicie el certamen en el banquillo. Los desplazamientos rápidos de Ramírez en el último cuarto le ganaron la partida.

La decisión pasa más por la adaptación al sistema que por rendimiento pues en el último año fue el delantero más productivo de su club: 21 goles.

Ramírez no anotó en su equipo, el Evián de Francia, pero son pocos los que dudan de su titularidad en la Nacional.

Ni siquiera el manudo, quien admite que no solo basta con el gol. Actualmente, la movilidad en la última línea y la lectura del juego son casi tan importantes como la capacidad para perforar las redes.

"Hay muchas variantes en ofensiva y los sistemas son muy cambiantes. Vea a España que implementó jugar sin un '9' de área. Yo creo que si el '10' ha ido desapareciendo, el '9' también. Ahora el delantero debe tener mucha movilidad porque sino es una presa fácil para el defensor", añadió.

El reto de Mac es ese. Adaptarse a un fútbol que le pide algo más que ser un '9' de área.