José Pablo Alfaro Rojas. 28 enero
Esteban Alvarado salió con todo y chocó con Ulysses Llanez de Estados Unidos. Fotografía: AP.
Esteban Alvarado salió con todo y chocó con Ulysses Llanez de Estados Unidos. Fotografía: AP.

Esteban Alvarado no trabaja para ser el suplente de Keylor Navas. Es comedido en su discurso, pero certero cuando afirma que aspira a competir por un lugar en el once. Lo demostró frente a Estados Unidos, cuando salvó a Costa Rica con tres intervenciones determinantes.

El guardavallas de 1.90 m de estatura y 30 años de edad asume el actual proceso con otro grado de madurez. Firme en la portería de Herediano, reconoce que es un jugador muy distinto al que empezó a mostrarse en la Tricolor, hace ya una década.

“No creo que sea conveniente o profesional trabajar pensando en un rol secundario”, agrega.

Ante la ausencia de Navas, Alvarado recibió la confianza de Rónald González y cumplió a cabalidad. Tuvo tres mano a mano frente a los atacantes de EE.UU., una influencia alta en medio del intermitente rendimiento colectivo.

“Estamos contra el tiempo para las eliminatorias, pero se hace un trabajo sólido. Me parece muy bueno el traer a un grupo joven y foguearlo contra una Selección como Estados Unidos. La verdad me voy contento”, dijo Alvarado, en declaraciones a Teletica Deportes.

“Entiendo las circunstancias del encuentro. Tal vez no se pudo hacer un juego muy fluido para Manfred Ugalde y otros jóvenes, pero ahí se van adaptando y creo que son futbolistas muy talentosos”, añadió Alvarado.

Atención a prensa #LaSele: 28 de enero

🔴| Atención de prensa de #LaSele masculina previo al amistoso que se disputará contra #EEUU este 1° de febrero.

Posted by Federación Costarricense de Fútbol on Tuesday, January 28, 2020

Dulce momento. Contrario a otras ocasiones, cuando la tensión rodea su entorno, esta vez Alvarado luce distendido; responde cada pregunta y afirma realidades que pocos imaginan.

Por ejemplo, cuenta que puede caminar por la calle, platicar con aficionados liguistas y de otros equipos. Se siente respaldado por la feligresía, a la que cataloga de educada, e insiste en que percibe un respaldo, creciente ante su buen momento.

“En todo lado camino y me tratan bien, no he ido a Alajuela (sonríe), pero en la calle me encuentro con liguistas y hablamos. No es como la gente piensa, en Costa Rica hay un nivel de cultura aceptable, no deja de haber uno que otro, pero en la calle todo bien”.

Alvarado se siente “halagado” por los comentarios que escucha sobre su presente, pero dice que todavía no alcanza su mejor rendimiento.

Tras el cotejo ante los norteamericanos, brindó un jocoso comentario a raíz de su buen momento y la afirmación de que todavía le queda mucho por crecer.

“Cuando me retire a los 40 años y me diga eso (que marca diferencia) le digo que sí, ahora hay que seguir trabajando”, añadió.

Después de militar en el AZ Alkmaar de Holanda, en donde fue titular luego de participar en el Mundial Sub-20 de Egipto (recibió el premio al mejor arquero), Alvarado trabaja todos los días para seguir creciendo.

También asegura que ahora piensa cada decisión mucho más que antes. Quiere demostrar en la Nacional que los años no pasaron en vano.

"Tengo un pensamiento más calculador", añade.

Y cuando necesita recargar las baterías recurre a su natal Siquirres, en donde se refugia cada cuando, en medio de momentos difíciles o de tensión. Pero, ¿qué es lo que encuentra en el cantón caribeño que no le da ningún otro lugar?

“Tengo muchos amigos y a la familia; mis papás viven allá. Me siento con una cierta paz que me da el pueblo. Cuando lo he necesitado en algunos momentos, me ha apoyado”, contó el cancerbero.