Fiorella Masís. 6 septiembre

La derrota con marcador de 1-2 fue el final de días convulsos. Un fogueo que previamente perdió mucha de su esencia, culminó siendo una buena presentación de la Selección Nacional.

Costa Rica empezó oficialmente un nuevo camino hacia Catar 2022. Lo hizo en su estadio, con su afición y ante un rival de esos contra los que siempre se quieren tener amistosos.

Uruguay ha marcado momentos imborrables en la historia del fútbol tico y el destino parece mantenerla en el inconsciente del aficionado, porque probablemente este partido será difícil de olvidar.

Fue un juego exigente, pero no solo por eso, sino por lo que le antecedió.

La grama del reducto de La Sabana fue testigo de otro duelo ante los charrúas. Ahí también fue donde Gustavo Matosas se despidió de los jugadores y ahí mismo Douglas Sequeira debutó como entrenador de la Mayor en las circunstancias menos pensadas.

Mucho cambió para este amistoso, pero lo que se mantuvo tal como se esperaba fue el sparring. Sin sus figuras ofensivas más importantes, Uruguay llegó al Estadio Nacional demostrando su calidad como equipo.

El partido que debía dejarle conclusiones a Matosas previo al inicio de la Liga de Naciones es ahora provechoso para el nuevo proceso. Pocas veces un entrenador tiene la oportunidad de empezar desde cero con un diagnóstico de este nivel.

Será el punto de partida para que la Tricolor se acople a las ideas venideras. La noches de este viernes no hubo demasiadas variantes respecto a lo que se venía haciendo.

El camerino nacional, al igual que la afición, no pensó idóneo que Matosas dirigiera el cotejo. Realmente era innecesario y poco hubiera aportado con su futuro en otro lado.

Los jugadores supieron el contrincante que tenían al frente y lograron hacer una presentación aceptable. Fue un duelo reñido y el esfuerzo que auguró en los ticos el presidente de la Fedefútbol, sí se vio, aunque seguramente no por la razón dada el miércoles.

La Nacional se topó con una selección que presionó, fue adelante y, como es su característica, punzante en el medio campo y muy ordenada en la zaga.

Celso Borges anotó de tiro libre. Su celebración la inició con Joel Campbell. Foto: Rafael Pacheco
Celso Borges anotó de tiro libre. Su celebración la inició con Joel Campbell. Foto: Rafael Pacheco

En la primera parte a la Sele le costó salir ante la presión alta de la Celeste.

Uruguay tuvo las mejores oportunidades. José Giménez envió mal un cabezazo (17'), Keylor Navas tapó le negó el tanto a Bryan Rodríguez (21') y Keysher Fuller salvó un disparo directo al marco (35').

Mientras eso pasaba, Costa Rica no jugaba mal, pero era poco profunda. José Guillermo Ortiz se encargó de ser el centro delantero incisivo aunque solo.

Fue al 38' cuando el conjunto tico se acercó más incisivo, pero a Leal le fue imposible rematar bien un pase perfecto de Allan Cruz.

Apenas dos minutos después de eso, llegó el penal a favor de los visitantes, tras falta de Fuller. Giorgia De Arrascaeta hizo el tanto desde el manchón blanco (41').

El gol tico llegó apenas calentado la segunda parte. Otra falta, en los linderos del área, le permitió a Celso Borges concretar en el minuto 47.

Un empate hubiera sido reflejo de lo reñido del duelo, pero el error apareció de nuevo. Jonathan Rodríguez anotó el 1-2 tras un regalo de Fuller en el área.

Fue el punto final y ahora el equipo patrio se alista al nuevo comienzo, con un cartel muy claro: “Se busca estratega”.