Cristian Brenes.   19 marzo

Los jóvenes empujan con fuerza en la Selección Nacional y no solo se perfilan como alternativas, sino que meten competencia real y hacen tambalear a quienes hasta ahora tenían un puesto casi fijo en las últimas dos eliminatorias.

En la última convocatoria de Gustavo Matosas 10 de los 23 citados no superan los 25 años y apenas cinco futbolistas cruzaron los 30. Incluso, en esta ocasión quedaron fuera de lista consolidados como Cristian Gamboa, Bryan Oviedo y David Guzmán.

Ante esto, ¿cómo asumen los líderes el cambio generacional?

José Guillermo Ortiz, José Mora, Allan Cruz y Jimmy Marín (de izquierda a derecha) son parte de las figuras que pujan por mostrarse y ganarse un cupo en la Selección. Gustavo Matosas puso sus ojos en ellos para los fogueos ante Guatemala y Jamaica. Fotografía: José Cordero.

Los más experimentados afirman que lo que ocurre en la Tricolor es necesario y normal en el fútbol. Toparse con caras nuevas y con figuras que hasta eran desconocidas para ellos refresca el camerino y mete competencia, para un grupo que dice querer más y no se conforma.

“Por supuesto que hay jóvenes, que bueno que se tienen, esto habla bien del futuro de la Selección. Todo es importante y todos contribuimos a que se dé un progreso en el fútbol. Lo que pasa es lo ideal, se necesita de todos, es un principio importante en un deporte colectivo y se requiere que estemos en las mejores condiciones para ayudar al progreso”, manifestó Celso Borges.

Más allá de actuar como guías y de aconsejar a los novatos, quienes tienen más rodaje en la Sele sienten que también pueden aprender de los que emergen. Al final, ellos se ven identificados con el proceso, ya que les tocó pasar por lo mismo.

Además, reconocen que no hay espacio para distracciones y mucho menos para confiarse en que tienen un lugar asegurado. Matosas pregona que contará y le dará minutos a quien esté mejor, sin importar la edad. Hasta el momento el timonel cumple mayoritariamente con la norma y esto cala en el plantel.

“Uno sabe que la Selección es de ritmo, acá no hay problema con el que tiene 20 años o 35. Es una cuestión de rendimiento en el terreno de juego y ese es el reto, hacer una buena química todos y ponerlo a disposición de Costa Rica. Nosotros también tenemos ilusión, no se ha perdido, así que si hay alguna ayuda que uno pueda dar o un consejo se les dará y se recibirán de igual forma. Uno quiere venir acá a jugar, en mi caso tengo dos mundiales y quiero otro más”, destacó Giancarlo González.

Al igual que Borges y González, Keylor Navas, Kendall Waston, Bryan Ruiz y Joel Campbell son vistos como los referentes y los guías. Los juveniles así lo señalan y hasta intentan extraer el máximo de cada minuto que pasan en cancha con ellos.

Eso sí, la nueva camada presiona por oportunidades y se apega a que en su mayoría saben lo que es vestir la camiseta de la Selección en categorías inferiores y en mundiales menores.

Rándall Leal, Ian Smith y Jimmy Marín están acostumbrados a representar al país en diferentes procesos y ahora buscan ganarse un lugar en la Mayor, caso similar a Juan Pablo Vargas, Allan Cruz y Ronaldo Araya.

Todos ellos son alternativas reales y les toca demostrar que están listos para dar el paso en este momento. Los experimentados los acuerpan y les gusta la competencia.

“Es lindo ver la calidad que hay en Costa Rica, ver caras nuevas y jugadores jóvenes que vienen con la mejor disposición a ayudar al equipo. Igualmente se recuerda a uno cuando empezó en la Selección y traía la ilusión de ellos. Estoy contento por los nuevos, porque tienen calidad y nos van a aportar mucho”, destacó Giancarlo.