Esteban Valverde. 29 marzo
Rónald González llegó como seleccionador a finales del 2019 al equipo patrio. Fotografía: John Durán
Rónald González llegó como seleccionador a finales del 2019 al equipo patrio. Fotografía: John Durán

Costa Rica y México se verán las caras en territorio europeo, si se analiza la presentación de ese duelo en el papel es un simple amistoso en el que ambos planteles buscarán pulir su idea de cara a las competencias que se avecinan: final de la Liga de Naciones en junio, Copa Oro en julio y eliminatoria mundialista a partir de setiembre.

El cotejo será este martes a las 2 p. m. (hora tica) en Austria.

No obstante, el partido tiene para Costa Rica un sabor de final. El cuadro patrio desde que se inició el proceso Catar 2022 no ha podido encontrar ni los resultados, ni el estilo de juego deseado y de hecho para hallar una victoria hay que remontarse hasta el 14 de noviembre del 2019 cuando se le ganó a Curazao.

Desde entonces, el equipo Nacional no sabe lo que es ganar, tampoco ha mostrado su mejor versión y los resultados de otras categorías como la Selección Sub-23 le han metido aún más presión al plantel.

Rónald González asumió el proyecto de Costa Rica luego de la repentina salida de Gustavo Matosas, en setiembre del 2019. Desde entonces el seleccionador acumula 10 encuentros de los cuales solo ha podido ganar uno. Además, no ha podido consolidar un once definitivo y todavía en el juego frente a Bosnia, del sábado pasado, probó nombres como Felicio Brown, Cristian Martínez, Keysher Fuller, Ariel Lassiter, Suhander Zúñiga, entre otros.

De no conseguir una victoria, Costa Rica podría entrar a la fase competitiva del proceso de selecciones con la confianza en duda.

En la Sele son conscientes de que ya llegó la hora de despertar o al menos dejar otra percepción, según uno de los capitanes, Francisco Calvo.

“Hay que enfrentar a México con muchísimo optimismo. Es un juego muy importante para nosotros y es hora de mandar mensajes. Sabemos de la rivalidad que tenemos entre los dos países y va a ser muy importante hacer un buen partido y ojalá ganar. Conocemos las figuras que tiene México, pero nosotros también tenemos muchas figuras que pueden ser determinantes”, resumió Calvo.

Al frente, por su parte Costa Rica se topará con una selección mexicana llena de confianza, aunque perdió su último duelo ante Gales.

Los aztecas en sus últimos trece compromisos amistosos solo han perdido dos y ahora cuentan con la presión de que ante Costa Rica deben mostrar una mejor cara por la derrota con Gales.

“Estar en la Selección implica una presión igual siempre, ya sea para amistosos, competencia por puntos o eliminatoria. Acá estamos para trabajar siempre al máximo, no podemos especular o pensar que es fogueo. La presión siempre está, porque representamos al país y eso nunca se quitará. Hay que convivir con esto, es parte de y lo aceptamos”, reflexionó Mauricio Solís, asistente técnico de Rónald González.

Gerardo ‘Tata’ Martino, por su parte, calificó a Costa Rica como una potencia de Centroamérica, empero argumentó su respuesta basado en hechos que pasaron en Brasil 2014.

“Dejó fuera de un Mundial a Italia e Inglaterra, es de mucho respeto, de estar al tanto y de informar a nuestros jugadores de las virtudes individuales y colectivas. No descubro nada diciendo que Costa Rica es una de las potencias de Centroamérica, lo interpretamos de la misma manera”, externó.

Una derrota más para Rónald González y la Selección Nacional pondría el proceso del ‘DT’ totalmente cuesta arriba. Ya en las conferencias de prensa surgen las preguntas: ¿Sienten que este partido es una prueba de fuego para ustedes?

“Vamos a seguir creciendo en este proceso que llevamos bien. Esperamos que llegue el triunfo, sabemos que con un gane esa presión puede bajar un poco. Igual, lo importante es lo que estamos haciendo, vamos por buen camino y cuando venga la competencia el equipo va a responder”, enfatizó Mauricio Solís al respecto.

Costa Rica enfrenta al número ‘9’ del ranquin FIFA y gigante de la Concacaf con el cuchillo entre los dientes, aunque es un amistoso, la Tricolor si pierde pondrá en el momento más importante el ambiente caldeado, porque se iniciará la fase competitiva con el agua en el cuello.