Los resultados adversos que ha enfrentado en este campeonato y las altas pretensiones económicas para la próxima temporada, precipitaron el fin de la era de Juan José Gámez en el Municipal de Pérez Zeledón.
Así lo confirmaron ayer dos directivos de la institución, quienes manifestaron que en la reunión de la junta directiva de anoche se valorarían los posibles sustitutos, entre los que se encuentran al menos "tres entrenadores que actualmente dirigen equipos clasificados a la segunda fase del campeonato".
No obstante, trascendió que uno de los aspirantes más firmes es el actual manejador de la Asociación Deportiva Guanacasteca, el uruguayo Garabet Avedissian. Se mencionó, inclusive, que el charrúa llevaría consigo al brasileño Joao Climarquez y a un par de futbolistas pamperos.
"Soga al cuello"
Sobre la situación de Gámez, un dirigente que declinó ser identificado manifestó ayer a La Nación que "él mismo (Gámez) se echó la soga al cuello. Los resultados no han convencido a nadie; hay mucha gente opuesta a que continúe; además, el salario que pide es muy alto para una institución como Pérez Zeledón".
Aunque se intentó conocer la opinión de Juan José, timonel que lleva cinco campañas al frente de los guerreros del sur, no fue posible localizarlo en el hotel donde se hospeda.
Por su parte, el presidente de la comisión técnica, Wílliam Fernández, manifestó que se manejan algunos nombres de entrenadores, los cuales serían conocidos formalmente anoche. En esa lista figura con muchas posibilidades Avedissián.
A finales de la semana anterior, el propio Avedissián confirmó a La Nación que efectivamente se había realizado un contacto cuando visitó el valle de El General para medirse ante los generaleños, pero en esa oportunidad les comunicó, frente a los directores guanacastecos, que hasta que no finalizara su vínculo con ese conjunto, no podría negociar con otro club.
Los dirigentes sureños también están muy molestos por el pobre desempeño de algunos futbolistas contratados que no depararon los frutos esperados.
"Hay varios jugadores que fichamos porque Gámez los pidió, pero nunca rindieron. El caso de Daniel Casas sirve de ejemplo pues jugó un partido, se lesionó y después fue infantilmente expulsado", dijo el dirigente.