Fiorella Montoya. 13 junio
Ada Hegerberg se convirtió en la primera mujer en recibir el Balón de Oro en 2018. (Photo by FRANCK FIFE / AFP)
Ada Hegerberg se convirtió en la primera mujer en recibir el Balón de Oro en 2018. (Photo by FRANCK FIFE / AFP)

¿Se imagina una Copa Mundial con la participación de Argentina, Portugal o Croacia, pero sin Lionel Messi, Cristiano Ronaldo o Luka Modric? ¿Se imagina a los mejores jugadores del mundo ausentarse en protesta por no tener la condiciones adecuadas para la práctica del fútbol?

Eso es lo que ocurrió en el Mundial Femenino Francia 2019 con Ada Herberger, quien decidió no asistir con la Selección de Noruega.

La jugadora del Olympique Lyon francés, alcanzó la cima en el fútbol europeo, con solo 23 años se proclamó campeona en tres Champions, recibió el premio a la mejor jugadora de la UEFA en 2016 y sobre todo, recibió el Balón de Oro femenino, por primera vez en la categoría femenina luego de una gran temporada con su club.

Solo faltaba cerrar con broche de oro, en Francia 2019, pero Ada ya sabía a qué se enfrentaría y desde el 2017 anunció en Noruega que faltaría a la máxima competencia mundial de no haber las mismas condiciones que tiene el equipo masculino: dinero, infraestructura y planificación, entre otros aspectos. Nada de esto llegó al fútbol femenino noruego y es por esto que Francia 2019 se perdió de las anotaciones y juego de la mejor futbolista del mundo.

Mientras tanto, su equipo disputa el Grupo A donde en el primer partido debió enfrentar a Nigeria, con una victoria de 3-0. Mientras que en el segundo cayó 2-1 frente a la anfitriona, Francia. Ahora deberá jugarse el pase a octavos de final ante Corea del Sur.

Ada Hegerberg, celebró en la final de la UEFA Champions League tras anotar triplete en el gane del Lyon 4-1 sobre el Barcelona Femenino. Cortesía: Facebook Olympique Lyon
Ada Hegerberg, celebró en la final de la UEFA Champions League tras anotar triplete en el gane del Lyon 4-1 sobre el Barcelona Femenino. Cortesía: Facebook Olympique Lyon

Otros casos de protesta. Poco a poco, en diferentes ciudades del mundo, las jugadoras de fútbol femenino han alzado la voz en busca de igualdad. En el Mundial de Canadá 2015 las estadounidenses demandaron a su federación porque no se les trataba con igualdad, ya que ganaban menos a pesar de ser máximas campeonas mundiales y atraer más audiencia.

Por otra parte, las chilenas, quienes disputan su primera cita mundialista, se despidieron de la afición bajo el lema “Sueldos, salud y equipamiento para que el fútbol femenino siga creciendo”. Además, las seleccionadas alemanas dijeron que asisten a un mundial cuando nadie sabe sus nombres.

Y por último, las italianas, a pesar de que el equipo masculino no logró clasificar al pasado Rusia 2018, debieron soportar ciertos comentarios; según el diario El Comercio, Fulvio Callovati, campeón mundial en 1982, dijo que cuando escucha a una mujer hablar de táctica se le revolvía el estómago.

A pesar de todo esto, en Francia se vive a más no poder la máxima fiesta mundialista.