Por Luis Báez
Asunción, 8 oct (EFE).- Paraguay garantizó hoy su séptima participación en la fase final de un Mundial de fútbol, tercera consecutiva, al derrotar a Venezuela por 0-1 en la penúltima jornada de las eliminatorias sudamericanas de Alemania 2006.
Con su triunfo en Maracaibo, el equipo "albirrojo" aseguró una de las cuatro plazas directas junto a Argentina, Brasil y Ecuador, y convirtió en trámite el choque de la última jornada, ante Colombia, el próximo miércoles en Asunción.
Nunca antes el fútbol, el deporte de mayor arraigo en un país metido entre dos canteras de estrellas, Argentina y Brasil, ofreció tantas satisfacciones a sus seguidores aunque será la séptima ocasión en que verán a su equipo en la máxima competición.
Además de las participaciones ininterrumpidas en Francia'98 y Corea-Japón 2002, la selección paraguaya estuvo en los Mundiales de México 1986, Suecia 1958, Brasil 1950 y Uruguay 1930, aunque en estas dos últimas ediciones por invitación.
La clasificación resultó esta vez algo más complicado que la edición anterior, cuando Paraguay había entrado ya con una plaza segura ante Venezuela luego de la mano que le tendió Ecuador, que logró su histórico pase al empatar en la misma jornada con Uruguay, con lo que mandó al equipo "oriental" a la repesca.
El presente trayecto mundialista del equipo "albirrojo" volvió a conjugar la base de una camada de experimentados jugadores que había fraguado el pase a Francia y Corea-Japón y una dirección técnica uruguaya, dirigida por Aníbal "Maño" Ruiz.
Tildado de conservador por el poco apego a un esquema ofensivo, Ruiz sólo en la recta final pudo respirar aliviado de la presión ambiental tras zafarse de las ácidas criticas de los medios deportivos y de los aficionados paraguayos por los altibajos del equipo.
De resonantes triunfos en los primeros compases de la presente eliminatoria, en casa ante Uruguay (4-1) y Ecuador (2-1) y fuera sobre Chile (0-1) y Venezuela (0-1), Ruiz estuvo en la cuerda floja tras las estrepitosas caídas ante Ecuador (5-2) y Brasil (4-1).
Hasta poco antes del histórico triunfo (1-0) logrado en Asunción ante la ya clasificada Argentina, en la jornada anterior, Ruiz era el gran villano de la afición e incluso en la goleada por 4-1 sobre Bolivia no se atrevió a dejar el banquillo de reservas debido a los insultos y abucheos de miles de espectadores presentes en el estadio Defensores del Chaco de Asunción.
El presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Oscar Harrison, también fue blanco de críticas, aunque previo al choque con Venezuela dijo que Ruiz "goza de la confianza de un gran sector de la prensa y los aficionados" para estar en Alemania.
Su compatriota y antecesor en el cargo, otro uruguayo, Sergio Markarián, fue sustituido por el italiano Cesare Maldini tras las goleadas que el once paraguayo acusó ante Venezuela (3-1) y Colombia (0-4) cuando la clasificación ya estaba asegurada para la fase final de Corea-Japón.
Una de las grandes tareas de "Maño" Ruiz en la fase final de estas eliminatorias fue hallar la cohesión adecuada en una amalgama de jugadores en el ocaso de su carrera con algunas de las figuras que prometen el ansiado recambio reclamado por especialistas y la afición.
Una prueba de ello parece apuntar a la decisión de Ruiz de mandar hoy al banco de suplentes a José Cardozo, de 34 años y goleador histórico de la selección absoluta, para apostar al joven tándem ofensivo "alemán" Roque Santa Cruz-Nelson Haedo, que causó estragos en el partido ante Argentina, y que hoy dio la victoria al equipo.
En la portería, Paraguay tiene a Justo Villar como sustituto del emblemático y controvertido José Luis Chilavert; en la defensa el inacabable Carlos Gamarra (34) sigue como líder indiscutible; y en el centro del campo todavía mandan Roberto "Toro" Acuña (33) y Carlos Humberto Paredes (34), este último baja esta tarde por lesión.
Santa Cruz fue la revelación del fútbol paraguayo en Corea-Japón a sus 20 años y el centrocampista José Montiel, de 17, que debutó hoy en la selección y que el próximo año militará en el Udinese italiano tiene condiciones para seguir el mismo trayecto que el delantero del Bayern de Múnich o de Haedo, que triunfa en el Werder Bremen. EFE
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