Juan Diego Villarreal. 8 enero

La boxeadora costarricense Yokasta Valle no tendrá su esperada revancha ante la alemana Cristina Tina Rupprecht, ni tampoco la oportunidad de unificar su título mundial de las 102 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) con el del Consejo Mundial de Boxeo, en poder de la europea, y el título vacante de la Organización Internacional de Boxeo.

 Yokasta Valle tendrá una nueva rival para defender su corona de las 102 libras de la Federación Internacional de Boxeo. Fotografía José Cordero
Yokasta Valle tendrá una nueva rival para defender su corona de las 102 libras de la Federación Internacional de Boxeo. Fotografía José Cordero

La FIB envió una carta mandatoria al manager y organizador del combate, Mario Vega, donde ordena a Yokasta pelear contra la primera ranqueada de su escalafón, la japonesa Sana Hazuki, el próximo 30 de enero, en el Complejo Oxígeno en Heredia.

La orden de la entidad boxística debe ser acatada por la tica, quien de lo contrario podría perder su cetro según explicó el argentino Anibal Miramontes, quien está a cargo del ranquin mundial de la FIB, por lo que el combate ante Rupprecht quedó descartado.

“Es un cambio de planes completamente. Por orden de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) debemos aceptar la mandatoria y pelear con la japonesa. Yo estuve en la posición de Hazuki cuando reclamé la mandatoria, al ser la número uno de la FIB, lo que me permitió pelear contra la española Johana Pastrana y ganar mi título mundial”, explicó Valle.

Estilo distinto. Ahora la pugilista tiene poco más de tres semanas para preparar el combate y cambiar su estrategia para medirse a la nipona, quien tiene un estilo muy diferente a la teutona.

“Teníamos cuatro meses de preparación con mi entrenador Marco Delgado. Ahora contamos con tres semanas para cambiar el estilo de la pelea y ejecutar el plan A o plan B para defender el título. Debemos ajustar nuestra estrategia con las sparring en los próximos días. La japonesa es una gran boxeadora, por algo está de número uno en el escalafón de la FIB, por lo que es necesario estar preparada”, añadió Valle.

De acuerdo a Mario Vega, el estilo de la nipona es muy diferente al de Rupprecht, sin embargo, considera que la fuerte preparación física que ha llevado Yokasta es suficiente para adaptarse, brindar un buen combate y dejarse nuevamente el cinturón de la FIB.

“Las boxedoras japonesas son muy aguerridas, siempre van al frente tirando muchos golpes y buscando tomar el control de la pelea. Muy contrario a la alemana, quien dejaba boxear más, al ceder la iniciativa. Las asiáticas son luchadoras, fuertes y nunca dan un paso atrás, por lo que será un buen espectáculo donde estará a prueba toda la preparación de Yoka”, explicó Vega.

Hazuki tiene 36 años e inició su carrera en el 2014. Desde entonces suma 13 combates con ocho ganados, cuatro perdidos y un empate.

Sin temores. Por otra parte, el manager nacional aseguró que la pelea ante Tina Rupprecht, la cual estaba pactada para el 16 de enero, no se realizó por mandato de la FIB y no por cuestiones económicas o deportivas, como lo indicó el alemán Peter Schulze, quien lleva los destinos de la pugilista teutona.

“Es lamentable lo que dice él (Peter Schulze), pero la realidad es otra. La pelea con Tina no se suspendió por situación económica o el pago de los premios. Fue una decisión de la FIB. Además Schulze no terminó la negociación con la FIB y quería imponer un supervisor alemán y dos jueces canadienses y un ucraniano para la pelea sin tomar en cuenta la decisión de la Federación. Es claro que están dolidos, pero en el futuro es posible que podamos retomar la pelea y demostrar que Yoka es la verdadera campeona”, afirmó Vega.