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Un resucitado de las Grandes Ligas experimenta un viaje olímpico inimaginable con Estados Unidos

Scott Kazmir, de 37 años, se retiró en 2017, pero volvió y este miércoles se apuntó la victoria 3-1 de los norteamericanos ante República Dominicana y le dio a su país el boleto a las semifinales del béisbol en Tokio

De lanzar el año pasado en ligas independientes en Sugar Land, una pequeña ciudad de 80.000 habitantes en Texas, a lanzar en los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 con la selección de Estados Unidos... Scott Kazmir ha hecho un increíble viaje.

Kazmir, de 37 años, se apuntó este miércoles la victoria 3x1 de Estados Unidos ante República Dominicana en el Estadio de Yokohama que puso a la selección norteamericana en las semifinales del béisbol olímpico. Cubrió cinco entradas en blanco, en las que aceptó solo dos hits y repartió cinco ponches y un pasaporte. Los relevistas Brandon Dickson, Scott McGoucgh, Anthony Gose y David Robertson preservaron el triunfo.

“Es un momento especial”, dijo Kazmir en rueda de prensa sobre la experiencia olímpica, que siente “casi” como si estuviese en “un juego de la Serie Mundial”.

Habla con satisfacción. Hace un año jugaba con los Eastern Reyes del Tigre, un desconocido equipo de un circuito independiente, en su regreso a un deporte que había dejado en 2017 harto de las lesiones.

“Yo sentía que tenía todavía mucho (béisbol) en mí (...). Cuando estuve en liga independiente, cuando puse un pie de vuelta a la competencia, yo supe que todavía aún lo tenía”, rememora.

No se equivocaba, pues 2021 trajo su regreso a las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco y ahora le tiene en Tokio buscando una medalla de oro.

¿Rendirse? Nunca

Una “gigantesca motivación” para retornar a los diamantes fueron sus dos hijos.

“Me probé a mí mismo que podía hacerlo de nuevo. Yo tengo dos hijos pequeños (...) y quería que ellos me vieran jugar, que no solo me vieran en video o algo así. Fue una gigantesca motivación para mí”, contó Kazmir, tres veces All-Star en una carrera de 13 temporadas en las Grandes Ligas.

No olvidará por ello cuando el pasado 22 de mayo volvió a subir al montículo en las Mayores con los Gigantes. Cumplía una meta, aunque su salario anual de 100.000 dólares sea 180 veces menor al que percibía cuando había lanzado por última vez en el máximo nivel, con los Dodgers de Los Angeles, el 23 de septiembre de 2016.

“Es un gran sentimiento tener a mis hijos verme jugando en las Grandes Ligas otra vez (...). Quería que sepan que su padre nunca se rinde”.

Después de números bastante discretos, con ocho hits y cinco carreras en siete innings en tres presentaciones con los Gigantes, los Juegos Olímpicos son un “enorme honor”, pero también una oportunidad para seguir retomando su béisbol.

De por vida en el big show con Rays de Tampa Bay, Angelinos de Los Angeles, Indios de Cleveland, Atléticos de Oakland, Astros de Houston, Dodgers y Gigantes, Kazmir tiene récord de 108-97 y efectividad de 4.02, con 1.615 ponches y 682 boletos.

Confianza

“Sabíamos que podía hacer lo que hizo hoy. Lanzó un gran juego de pelota para nosotros y somos afortunados de tenerlo”, dijo el manager de Estados Unidos, Mike Scioscia, quien dirigió a Kazmir entre 2009 y 2011 en su etapa con los Angelinos.

Ya no es el mismo, con envíos rápidos con velocidades muy lejanas a las de sus mejores tiempos, pero ha enriquecido su repertorio.

“Enfrenté a Scott muchas veces en el pasado, no solo en las Grandes Ligas, sino también en las menores (...). Sé cuál es su historia, me agrada volver a verlo acá y soy un gran fan de su carrera. No está lanzando tan duro como solía hacerlo, pero agregó un pitcheo, la recta cortada, que no tenía antes”, comentó la estrella dominicana José Bautista.

Precisamente esa recta cortada, aseveró Kazmir, fue muy útil este miércoles.

El serpentinero estadounidense, después de un inicio difícil, fue dominante y retiró a 14 de los últimos 15 bateadores que vio en el plato.

Volverá por más, promete, en 2022: “Siento mucha confianza para prepararme de cara al próximo año. Creo que hay mucho por delante”.