Fiorella Masís. 30 abril

Rom Akerson sintió que la cadena de la bicicleta se trabó, venía de pie sobre los pedales, sabiendo que no podía bajar el ritmo, pero inmediatamente escuchó cuando algo se quebró.

No pudo pedalear más y supo que el Mundial de Tricross se había acabado para él.

El costarricense empezó la mañana de este martes la carrera que tanto había esperado, durante el World Cross Championship de la Unión Internacional de Triatlón (ITU), en Pontevedra, España.

Rom Akerson durante un entrenamiento en Pontevedra, España, días antes del Mundial. Foto: Coopenae Triatlón
Rom Akerson durante un entrenamiento en Pontevedra, España, días antes del Mundial. Foto: Coopenae Triatlón

La patilla del pasador se rompió y en esos casos no hay nada por hacer. Es normal llevar repuestos de neumático, por ejemplo, pero una patilla no.

"Se me vino todo para abajo", recordó el atleta minutos después de culminar la prueba de triatlón en montaña, con 1,5 kilómetros de natación, 30 km de ciclismo y 10 km de atletismo.

Rom no esconde su dolor, sobre todo porque venía de una temporada con buenos resultados y su estado físico le decía que estaba para más.

“Hay días buenos y otros no, pero yo me sentí fuerte, subí duro, me sentía con fuerza, nada más que creo que el destino tenía otro plan para mí”, se intenta consolar mientras explica lo sucedido.

El campeón mundial de Xterra empezó bien. Salió de la natación en medio grupo, a cinco segundos de uno de los favoritos, el español Rubén Ruzafa.

Después, en la bicicleta, Ruzafa sacó ventaja, pero Rom se mantuvo con el francés Arthur Forissier, quien al final iba a ser el vencedor, y con el estadounidense y cuarto lugar, Josiah Middaugh.

El plan estaba saliendo, pero el sueño se disipó en los últimos nueve kilómetros.

Rom se lamenta que después de su desperfecto mecánico, el francés y el español lograron entrar al grupo principal y finalmente hicieron podio, con el 1 y 2, respectivamente.

"No digo que yo hubiera ganado o algo así, pero pude hacer podio. No se sabe, pero había posibilidad".

Luego del incidente le tocó caminar el resto del trayecto empujando la bicicleta y con lágrimas en los ojos.

Todavía le faltaba el recorrido de atletismo, el cual, asegura, hizo por dignidad.

"Terminé la carrera por el país, por toda la gente que me ha apoyado, no voy a venir hasta acá para no terminar. Uno dedica tanto tiempo y esfuerzo... pero cuando hay fallos mecánicos uno solo debe ver lado positivo, ver el aprendizaje y seguir con la mirada en alto", agregó.

Rom culminó en la posición 38, con un tiempo total de 2:03:38, mientras el ganador, Forissier, marcó 1:48:21.

El World Cross Championship reúne varias disciplinas multideporte, entre ellas el triatlón de cross country (tricross), o sea en montaña. Esa es la especialidad de Akerson, de esa forma consiguió el Xterra el año anterior.

El mundial de este martes no era desconocido para el tico, quien años atrás participó y se dejó buenos resultados, el mejor fue en 2015, con un cuarto puesto en Sardegna, Italia.

Ahora la ficha de Coopenae analizará el resto del año para planear las siguientes carreras, pero su próximo gran objetivo será el Mundial de Xterra, en Hawái, donde defenderá su título.