Agencia AP. 13 julio

Simona Halep no estaba concentrada en tratar de impedir que Serena Williams ganase su título 24 de Grand Slam. Todo lo que le importaba era ganar Wimbledon por primera vez.

Simona Halep y Serena Williams posan con los trofeos tras la final de Wimbledon. Foto: AP /Kirsty Wigglesworth
Simona Halep y Serena Williams posan con los trofeos tras la final de Wimbledon. Foto: AP /Kirsty Wigglesworth

Virtualmente perfecta desde el inicio, Halep venció a Williams 6-2, 6-2, de forma impresionante en la final en el All England Club, el sábado.

Y el juego duró menos de una hora. Halep cometió solamente tres errores no forzados, un total increíblemente bajo y que menos que ante Williams.

Fue la tercera final de Grand Slam consecutiva perdida por Williams en sus esfuerzos por igualar a Magaret Court con 24 trofeos mayores, quien tiene el total más alto en la historia del tenis. Williams perdió ante Angelique Kerber en Wimbledon hace un año y ante Naomi Osaka en el U.S. Open en setiembre.

La estadounidense de 37 años no ha ganado un torneo desde el Abierto de Australia del 2017, cuando fijó una marca para la era profesional con su cetro 23 de Grand Slam. Williams estaba embarazada cuando ganó Australia y seguidamente se tomó más de un año fuera del tour. Su hija, Olympia, nació en setiembre del 2017.

Desde su regreso al tenis, Williams ha lidiado con lesiones, pero se las ha arreglado para mantenerse entre la élite.

No tomó mucho tiempo el sábado para que Halep demostrase que no iba a ser un día fácil para Williams.

Mostrando los talentos y características que la elevaron al número 1 mundial y a cuatro finales previas de Grand Slam, pero solamente un título, en Roland Garros, Halep arrancó de forma imposiblemente perfecta.

Le llegó a todas las pelotas, como siempre. Pero no meramente jugó defensa, consiguiendo alcanzar un aparente golpe decisivo de Williams y devolviendo un winner.

Sus devoluciones fueron excepcionales, retornando repetidamente saques que dejaron la raqueta de Williams a 115 millas por hora o más. Eso fue un aspecto clave en el duelo, dado que Halep llegó habiendo ganado 53% de los games de servicio de sus rivales y Williams llegó con 45 ases.

Halep comenzó con un par de rompimientos de servicio e incluso tuvo el primer as del match, lo que la puso delante en apenas 11 minutos.

Halep ganó 14 de los primeros 18 puntos. Tuvo ocho tiros ganadores sin un solo error no forzado, evitando una falla hasta el sétimo game.

Williams, en contraste, se vio un poco tensa al arranque y acumuló nueve errores no forzados antes de conseguir un solo winner. Todo ello ante una jugadora en su mejor día.