Fiorella Masís. 28 octubre, 2018

El triatleta de Coopenae Rom Akerson cumplió su sueño y se coronó campeón mundial de Xterra, este domingo en Maui, Hawái.

Akerson, quien nació en Estados Unidos pero vive en Costa Rica desde niño, tenía como meta entrar en podio, pero fue más allá y venció a los llamados favoritos.

“A veces los sueños tarda un poco, pero se cumplen”, comentó a La Nación, recordando que esta fue su décima participación en este campeonato.

Rom Akerson cruzó la meta del Mundial Xterra en primer lugar

Rom paró su reloj en 2 horas, 52 minutos y 48 segundos, luego de superar los 1,5 km de natación, 32 de ciclismo y 10,5 de atletismo.

Esta competencia se desarrolla en ciclismo de montaña y campo traviesa, la especialidad de Rom, quien años atrás había ingreso en el top diez y en 2006 fue campeón Sub-23.

(Video) Rom Akerson, campeón mundial Xterra, imaginó muchas veces su triunfo

En su mente estaba volver a colgarse la medalla como hace 12 años, pero esta vez en categoría élite y todo se cumplió a la perfección.

Salió bien ubicado de la natación, en el segundo grupo, como lo había planeado, según comentó. Después se subió a la bicicleta y pasó del octavo al segundo lugar.

“Al comienzo del ciclismo sufrí mucho, los rivales iban a un paso muy duro, pero me exigí para ir a ese paso, luego bajaron un poco, me acomodé, seguí mi plan de alimentación, y ataqué al final de la ‘bici’ porque sabía que no podía salir a correr con todo mundo”, explicó.

En el kilómetro cinco pasó al primer puesto hasta ese momento, el excampeón mundial Rubén Ruzafa, de España, y cruzó la meta sin presión.

El vecino de playa Tambor, Puntarenas, dejó ver sus emociones al cruzar la meta, con gritos y los brazos hacia arriba, en señal de victoria.

“Quiero dedicarlo para Costa Rica, para los ticos, ser el primer campeón mundial de Xterra de Costa Rica. Es el mejor día de mi vida, estoy muy contento", agregó.

En los altoparlantes se escuchaba mencionar “a Rom Akerson de Costa Rica”, país al que el deportista deseaba darle ese lugar de privilegio, pese a no estar nacionalizado.

Con 33 años, el tico por convicción alcanzó la gloria llevando la bandera tricolor en su número, como ya lo había hecho en otros campeonatos de esta modalidad o en competencias de la Unión Internacional de Triatlón (ITU).

“Lo intenté tantas veces, fue una lucha y a veces por diferentes cosas se falla, pero me levanté. Uno se cae, se lesiona, se van patrocinadores, vienen, pasan miles de cosas, pero hay que seguir. Duré diez veces y aquí estoy, por fin lo hicimos".

Rom terminó con lágrimas en los ojos, pero asegura que eran de alegría.

“Cuando faltaba 500 metros me entró esa alegría y contentera, no lo podría creer”, concluyó.