Juan Diego Villarreal. 20 marzo
Juan Manuel González, (izquierda) presidente de la Fecoci, comentó que los ciclistas que usen sustancias prohibidas deben atenerse a las consecuencias. A su lado el doctor Christian Moraga. Fotografía: Gupo Nación
Juan Manuel González, (izquierda) presidente de la Fecoci, comentó que los ciclistas que usen sustancias prohibidas deben atenerse a las consecuencias. A su lado el doctor Christian Moraga. Fotografía: Gupo Nación

La sanción del pedalista Juan Carlos Rojas por ocho años, impuesta por la Unión Ciclística Internacional (UCI), no dejó ningún tipo de sentimientos encontrados para el actual presidente de la Federación Costarricense de Ciclismo (Fecoci), Juan Manuel González.

El jerarca de la Fecoci aseguró que todo aquel ciclista que tome la decisión de usar sustancias prohibidas debe atenerse a las consecuencias. Al mismo tiempo expresó que es un aviso para los integrantes del pelotón nacional.

“Es un gran triunfo para el ciclismo (la sanción). Es precisamente lo que queremos para este deporte, que todos los atletas puedan competir en igualdad de condiciones y no usando cosas indebidas. Debemos apelar a la honorabilidad y al fair play en nuestra disciplina", manifestó González.

El presidente del ente que rige el ciclismo tico, indicó que era necesario aplicar mano dura y controles estrictos, ante la oleada de casos que se venían dando en nuestro país y que estaban perjudicando el ambiente de los pedales.

"En años anteriores la UCI dio a conocer un informe en el cual se especificó que se habían descubierto 109 casos de analíticos adversos en todo el mundo, de los cuales 54 eran del continente americano y de ellos 19 correspondían a nuestro país. La cantidad de ciclistas ticos que dieron positivo fue una exageración. Fue una epidemia, y era lamentable que nuestros muchachos utilizaran sustancias para mejorar su rendimiento”, añadió González.

Juan Manuel explicó que hasta el momento la UCI no ha dado a conocer los resultados de las pruebas doping en la Vuelta a Costa Rica del 2018, aunque tienen claro que fueron más estrictos al aplicar 25 pruebas de orina y de sangre, mientras la UCI también hizo un control de 40 pruebas, 28 de sangre.

“Lo que sigue ahora es educar a los entrenadores. Además, hay que promover a los nuevos instructores para que puedan trabajar con los comités cantonales de deporte y puedan contar con todos los aspectos de la formación y detección de talentos", aseguró González.