Juan Diego Villarreal. Hace 1 día
Los atletas Noelia Vargas, Nery Brenes, Gerald Drummond, Emmanuel Niño (gorra blanca) y Daniela Rojas, durante la firma del convenio entre la Fecoa y el gimnasio Twelve Sport Center. Junto a ellos los niños María José Rojas y Joel Agüero. Fotografía: Rafael Pacheco
Los atletas Noelia Vargas, Nery Brenes, Gerald Drummond, Emmanuel Niño (gorra blanca) y Daniela Rojas, durante la firma del convenio entre la Fecoa y el gimnasio Twelve Sport Center. Junto a ellos los niños María José Rojas y Joel Agüero. Fotografía: Rafael Pacheco

La cancelación o suspensión de eventos atléticos a nivel mundial, debido a la pandemia de la covid-19 ha puesto a correr, literalmente, a los atletas costarricenses que buscan hacer la marca para los Juegos Olímpicos de Tokio, que arrancan en julio próximo.

Desde la marchista Noelia Vargas, que espera clasificar por primera vez a las justas, en los 20 kilómetros marcha, hasta el experimentado velocista Nery Brenes, quien intentará obtener el boleto a sus cuartas olimpíadas, todos hacen grandes esfuerzos para encontrar un evento donde puedan competir.

A ellos se unen los especialistas en los 400 metros con vallas Emmanuel Niño y Daniela Rojas, quienes tampoco han encontrado dónde poner a prueba su velocidad y ganarse un lugar en las justas asiáticas, según indicaron durante la firma del convenio entre la Federación Costarricense de Atletismo (Fecoa) y el centro del entrenamiento Twelve Center, del futbolista Joel Campbell.

La cancelación del Campeonato Centroamericano de Marcha y la incertidumbre en torno al Campeonato Centroamericano Mayor de Atletismo, además de la suspensión de eventos en la región, tienen en el limbo a los deportistas ticos: en junio se vence el plazo para lograr la marca que los pueda clasificar a Tokio.

Una de las más perjudicadas es la marchista Noelia Vargas, quien tras la cancelación del Centroamericano y un evento en República Checa, competirá el viernes en el Panamericano de Marcha en Guayaquil, Ecuador, aunque en condiciones climáticas muy difíciles por la alta temperatura.

“Me suspendieron eventos muy importantes donde iba a intentar hacer la marca, como el Centroamericano de marcha en Guatemala. En Guayaquil el clima va estar muy caliente, porque la prueba es el viernes 7 de mayo a las 9 a. m. Por cuestiones de la pandemia no se pueden realizar eventos en ese país los fines de semana, por lo que será complicado, pero vamos a intentarlo”, comentó Vargas.

El mejor “crono” de Noelia es de 1:33:09, mientras la marca para Tokio es de 1:31:00. Actualmente, la puriscaleña está entre las 60 mejores marchistas del mundo, lo que otorga un boleto a la olimpíada, pero necesita competir y hacer buenos tiempos para asegurar su cupo.

Emmanuel Niño, especialista en los 400 metros vallas, indicó que de acuerdo a la metodología actual se buscan competencias no solo donde participen rivales de nivel, sino también que otorgan puntos para el ranquin de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF).

“Desde hace un tiempo busqué eventos en Puerto Rico para competir, pero fueron cancelados por la pandemia. Ahora me preparo para competir el 9 de mayo, en California, Estados Unidos. Así mismo, espero que se realice el Centroamericano en nuestro país, a finales de este mes y volver a los Estados Unidos para una última competencias en junio, porque están muy limitadas. Necesitamos estar en las que den puntajes altos “, manifestó Niño, cuyo mejor crono es de 50 segundos y 13 centésimas (50:13) y requiere 48:90.

En la lucha. Igual predicamento tiene Daniela Rojas, quien busca la marca de 55:40 en los 400 metros con vallas. Su registro personal es de 57:50, por lo que tiene un gran reto por delante para alcanzar su objetivo.

“Ha sido muy complicado, muy difícil para nosotros como atletas encontrar eventos donde competir. Hace unos días tenía todo listo para salir a competir fuera del país, pero me pidieron la vacuna contra la covid-19 y tuvimos que descartar el torneo. Igual seguimos buscando dónde hacer nuestra marca. Estamos analizando ir a los Estados Unidos o bien buscar una invitación al Campeonato Sudamérica, porque hay pocas opciones”, agregó Rojas.

En el caso del velocista Nery Brenes, quien tenía 14 meses sin competir, debido a la pandemia, se lesionó en febrero anterior, por lo que intensificó su rehabilitación para viajar a Texas, Estados Unidos, y competir en al menos tres eventos, con el fin de conseguir el 44:90 que requiere para estar en sus cuartas olimpíadas.

La mejor marca del limonense es de 44:60, la cual logró en junio del 2016 en Madrid, España. Dos años después alcanzó 45:00, en el mismo evento, no obstante, el largo parón por la pandemia y las lesiones lo tiene solo entrenando en su natal Limón.

“A pesar de las dificultades y las lesiones hay que tener valentía para afrontar el reto. Creo que hoy más que nadie mi equipo de trabajo y yo estamos sorprendidos por la recuperación que hemos tenido. Hay muy pocas opciones por pandemia, por lo que vamos a morir en el intento por alcanzar la marca y cuando se logre celebrarlo porque no hemos podido competir tanto, debido a que la lesión llegó en un momento crítico”, indicó Brenes.