Fanny Tayver Marín. Hace 6 días
Esta imagen la capturó el lente de 'La Nación' el domingo pasado en el centro de Cartago. Fotografía: Rafael Pacheco
Esta imagen la capturó el lente de 'La Nación' el domingo pasado en el centro de Cartago. Fotografía: Rafael Pacheco

Tristemente, unos pocos dicen que se les está “impidiendo el derecho al libre tránsito" que establece la Constitución Política. Seamos serios, a nadie se le ha prohibido andar en bicicleta. Estamos en pandemia y aún así tiene el privilegio de que puede hacerlo, nadie se lo impide.

Pero eso sí, por su bien, el de su familia, de sus amigos y el de todos, hágalo solo, o con una, o dos personas máximo, no en grupeta.

No en lotecitos, no en pelotón, no para la ‘fresquiada’ y la chismeada con los compas. Más adelante llegará el momento para eso, cuando de alguna manera se puedan retomar esas costumbres tan propias del ciclista.

Hoy no es el momento de eso. Vaya al trabajo en bici, funciona como medio de transporte práctico, rápido y se ahorra la gasolina o los pases. Es una gran opción para que también haga actividad física; vaya a darse una vuelta, pero no se olvide de usar el casco. Cuídese y cuide a los demás.

Tampoco busque excusas, no se compare con los demás ni pelee con otros deportes, específicamente el fútbol, porque sinceramente eso se ve bastante mal.

Que hay aglomeraciones en supermercados, en las calles, en las ferias, en los buses. Con todo respeto le digo quéjese menos y actúe más, denuncie todo lo que no esté bien hoy. Todos lo vamos a agradecer.

Sé que unos no hacen caso y la novatada les pasa factura, a como sé que también hay muchos con bastantes kilómetros encima que ante la emergencia optaron por dejar el ride lado y sudan en el rodillo en casa, o que afortunadamente sí cumplen todas las medidas preventivas.

Quería saber si lo que yo pienso estaba bien, o mal, porque al final de cuentas podría estar equivocada. Por eso contacté a 5 ciclistas de la élite: Henry Raabe, Milagro Mena, Carlos Brenes, Natalia Navarro y Kevin Rivera. Al final, todos opinaron lo mismo. Y no estoy perdida.

Conversando con ellos, a todos nos parece genial que el ciclismo se ponga de moda. La actividad física es buena: punto para los recreativos que se suben a la bici.

Hoy no estamos para aglomeraciones: menos todos los puntos para quienes hoy proyectan una mala imagen del ciclismo.

Que el fútbol sí y el ciclismo no, falso. Ciclistas desde categorías infantiles, prejuveniles, juveniles, élite, máster y hasta recreativos nunca han tenido la restricción de andar en bici (no en grupeta). Y el fútbol profesional sí estuvo detenido dos meses, ¿captan la diferencia?

Además, la bicicleta, es el único medio de transporte al que durante esta pandemia no se le aplicaron restricciones, como sí pasó con los vehículos y las motos.

Como ciclistas deberían saber entonces que la Federación Costarricense de Ciclismo (Fecoci) trabaja en el protocolo que les permita reanudar competencias también, porque eso depende de cada federación. Si se gira la autorización y no hay protocolo, no se puede competir. Y aplica para todos los deportes.

Si practican ciclismo o cualquier otro deporte y tanto les incomoda el fútbol, mejor ni les digo cuál deporte hizo el protocolo que ha servido de base para la mayoría de disciplinas y que es el machote que el Ministerio del Deporte publicó como la base que deben presentar para optar por un aval...

También es bueno aclarar que el fútbol vuelve, con los equipos estrictamente controlados desde hace varias semanas, implementando un protocolo sumamente estricto y necesario por la emergencia. Que el fútbol se metió en su propia burbuja y así se permite jugar. Si no cumplen, alto; van de nuevo todos para la casa.

Está permitido a nivel profesional. No es que los mejengueros ya van a ir a la plaza con los compas, o a la canchita a la hora del almuerzo. No es que se avaló la práctica del fútbol en canchas abiertas, para los recreativos, no.

Critican que los tiros libres, que la disputa del balón, que el contacto y es una pena, porque eso demuestra que se emiten opiniones sin fundamento.

Después de dos semanas de entrenamiento guardando la distancia, el fútbol recibió la autorización para implementar los entrenamientos colectivos desde el 15 de mayo. Por las medidas tan estrictas, recibieron el visto bueno y así es como se permite jugar.

Todos los jugadores de la Primera División se someten a diario a un chequeo médico y quien tenga síntomas de gripe no podrá ir a entrenamientos ni partidos. ¿Usted sabe cuánto marca su temperatura hoy?, porque en la bitácora diaria de los futbolistas sí está.

He visto reclamos infundados de personas que no les gusta el fútbol y que son afines a otros deportes sobre los aficionados que irán desde este martes al estadio: los actualizo, hace dos meses la última jornada se disputó a puerta cerrada y en esta reanudación del Clausura 2020 se mantiene esa regla, todos los partidos serán sin público.

El acceso a los estadios es restringido, no podrán ir todos los miembros de las juntas directivas y quienes lo hagan no pueden llevar acompañantes; tampoco ingresara todo el personal de prensa que por lo general acude a los juegos. Ahí estará quien estrictamente tenga que estar y a todas las personas que ingreses se les tomará la temperatura y se les hará un chequeo para resguardar como un tesoro la salud de la familia del fútbol.

Resulta que mientras algunos cicloturistas (ciclistas recreativos) critican al fútbol (sepa Dios por qué, si todos son deportes y en esa guerra absurda llevan las de perder), durante la cuarentena, muchos futbolistas se subieron a la bicicleta y salían solitos. ¡Qué cosas, no!

Se me olvidaba algo importante: sé que algunos reprochan que la prensa deportiva en lugar de apoyarlos está en su contra y no es cierto. He hablado mucho con CRCiclismo. Steeven Mora y yo coincidimos en que todos debemos ser responsables, debemos acatar medidas y contribuir a cuidar la salud del país. Poco favor se le haría a Costa Rica si esas aglomeraciones no se expusieran y no se denunciaran.

Para exigir respeto hay que respetar y también cumplir con los deberes. No se trata de entrar en una guerra contra el ciclismo, sería injusto, cuando sabemos muchos ciclistas sí son responsables. Por eso, quienes cumplen deberían instar a los desobedientes para que recapaciten.

Hoy lo que nos toca es acatar las medidas que nos dan desde el Ministerio de Salud y luchar entre todos para que todo siga bajo control.