Cristian Brenes, AFP . 30 octubre

La franquicia que se presentó como novata a la Serie Mundial y ayuna de anillos, finalmente logró el añorado cetro. Los Nacionales de Washington rompieron todos los pronósticos y pese a llegar por la vía del comodín, derrotaron a los Astros de Houston en siete duelos, con un 6-2 en el séptimo juego.

Washington está de fiesta y sus fanáticos difícilmente podrán dormir en las próximas noches. Su club llegó a tener 19 victorias y 31 derrotas en la temporada regular, pese a esto se repuso y ahora brinda con champaña.

Por sexta ocasión consecutiva un visitante se corona en patio ajeno. Eso sí, lo más atípico en esta ocasión es que los locales no ganaron un solo partido a lo largo de todo el choque. Incluso, los Nats se llevaron los primeros dos, mordieron el polvo en los tres siguientes y remontaron al estar contra la pared.

Max Scherzer superó sus dolencias y pudo lanzar en el juego siete, para luego levantar el título con los Nacionales. Washington sacó las cuatro victorias en la casa de los Astros de Houston. Fotografía: Elsa / AFP.
Max Scherzer superó sus dolencias y pudo lanzar en el juego siete, para luego levantar el título con los Nacionales. Washington sacó las cuatro victorias en la casa de los Astros de Houston. Fotografía: Elsa / AFP.

Por su parte, el título de más valioso se lo dejó el lanzador Stephen Strasburg. El derecho de 31 años ostentó una foja de 5-0 y una efectividad de 1.98 en cinco aperturas y un relevo durante la postemporada, incluidas victorias en el segundo y sexto juego ante los de Houston.

El choque definitivo presentaba un platillo suculento de picheo, con dos ganadores del Cy Young enfrentándose por primera vez en la historia en un capítulo siete del Clásico de Otoño.

Del lado de los Nats, Max Scherzer no tuvo su mejor salida y estuvo lejos de lo acostumbrado, en parte producto de los espasmos en el cuello y espalda que lo afectaron la semana anterior. Aunque solo recibió dos carreras, lo retiraron en la quinta entrada, luego de 103 lanzamientos, siete hits, cuatro bases por bolas y perdiendo 2-0.

Por su parte, Zack Greinke tuvo un duelo casi perfecto hasta la séptima. Durante su labor apenas ocupó 80 disparos al plato y solo le dieron dos hits, pero tras un cuadrangular de Anthony Rendon y una base otorgada a Juan Soto lo relevaron. Will Harris llegó en su lugar y fue un desastre, Howie Kendrick se la sacó del terreno de juego y dio vuelta al marcador para poner todo 3-2.

El entrenador de los Astros, Andrew Hinch, entró en pánico y falló en su movimiento al sacar a Greinke, mientras que el timonel de los Nacionales, Dave Martínez, encontró en Patrick Corbin un gran relevo, que le dio tres entradas sin daños.

Roberto Osuna, habitual cerrador, llegó temprano para los de Houston. Batalló en la séptima y en la octava y no dio resultados, Juan Soto impulsó a Adam Eaton para el 4-2 y acercó más al triunfo a los suyos.

Como si no fuera suficiente, Adam Eaton trajo dos más en la parte alta de la novena y acabó con todas las esperanzas de los fanáticos presentes en el Minute Maid Park. Un golpe muy duro para los Astros.

Este fue el primer título de los Nacionales en 50 años de historia de la franquicia, además de convertirse en el sexto equipo que llega a los playoffs como comodín y se lleva la corona, como lo hicieran los Marlins (1997 y 2003), Angelinos (2002), Medias Rojas (2004), Cardenales (2011) y Gigantes (2014).

Por su parte, los Astros perdieron la oportunidad de llevarse su segundo título en los últimos tres años, luego de coronarse en 2017.

Los Nacionales de Washington se coronaron en casa de los Astros de Houston y lograron su primer anillo en la MLB. Fotografía: Mike Ehrmann / AFP.
Los Nacionales de Washington se coronaron en casa de los Astros de Houston y lograron su primer anillo en la MLB. Fotografía: Mike Ehrmann / AFP.

La última vez que la Serie Mundial llegó a la capital de la nación fue en 1933, cuando los entonces Senadores de Washington perdieron ante los Gigantes de Nueva York en cinco juegos.

Los Senadores, que después en 1972 se convirtieron en los Rangers de Texas, ganaron en 1924 cuando derrotaron a los Gigantes siendo de la capital, por lo que sería la segunda vez que Washington tendrá una fiesta por el béisbol.

Los de Houston lideraron la MLB con 107 victorias esta temporada y se esperaba que aplastaran en el Clásico de Otoño, pero nada de esto sucedió.