Fanny Tayver Marín. 1 marzo, 2016
Federico Ramírez (tercero de izquierda a derecha) subió al cajón más alto del podio en el cerro de la Muerte. | MTB ALTA GRACIA 2016
Federico Ramírez (tercero de izquierda a derecha) subió al cajón más alto del podio en el cerro de la Muerte. | MTB ALTA GRACIA 2016

Tiene 40 años y al subirse a la bicicleta, Federico Lico Ramírez corre con la misma fuerza que mostraba hace dos décadas.

Él es uno de los ciclistas más carismáticos del país y el fin de semana se proclamó campeón de la tercera edición de la carrera MTB Alta Gracia, en el cerro de la Muerte.

“Fueron muchos corredores de nivel, no era que estábamos corriendo solos y eso le da realce a la prueba”, manifestó Federico Ramírez, al hacer una pausa mientras trabajaba en una finca que tiene en Cartago.

“La verdad que estoy contento, hemos trabajado bastante fuerte, ya habíamos estado ahí cerca del triunfo este año, pero tuvimos desperfectos en la bici. Ahora volvemos a ganar contra corredores jóvenes y lo que influye, más que todo, es la preparación y la experiencia, aparte de que el recorrido era bastante duro”, relató el ciclista de Cot.

El año pasado cerró bien, porque se impuso en el Campeonato Nacional de Maratón (XCM) y también se dejó una largada en La Ruta de los Conquistadores.

“Uno se prepara para ganar y cuando se da, se siente bien. En mi caso, ya no es como antes, que ganaba más seguido, pero me les meto ahí, porque siempre estoy entre los cinco o los diez primeros. Ahora gano y es una motivación para uno”, relató.

El pedalista de Grupo Orosi Trek cree que aún le quedan varios años para seguir siendo noticia en el ciclismo de montaña.

Viene otro Federico Ramírez. Desde ya, el hijo de Lico, quien también se llama Federico Ramírez, comienza a labrar su propio camino en la categoría infantil.

“Tiene fuerza, pero aún le falta mucho. Lo que ha hecho es aprender de lo que ha visto en mí, porque la verdad, no lo he entrenado. Le di la bici y los uniformes, pero entrenarlo no”, explicó el papá.

Y agregó: “Como se ve que va, pinta bien, pero hay que esperar a que siga creciendo y ver si él realmente quiere ser ciclista. Ya cuando entran a Juvenil o a la Sub-23 es cuando realmente uno se da cuenta si les va a ir bien”.